Asalto en un country de Beccar: obligaron al dueño a manejar su propia camioneta y la abandonaron a tres cuadras
Un abogado de 47 años fue reducido en su casa del barrio cerrado Ovejitas durante la madrugada del domingo. Se llevaron dólares, una consola, un celular y 800 mil pesos transferidos desde su cuenta.
Un abogado de 47 años fue víctima de un robo armado en su domicilio del barrio privado Ovejitas, en la localidad de Beccar, partido de San Isidro, durante la madrugada del domingo. Los hechos ocurrieron en una vivienda de la calle Guido al 2500, donde los delincuentes ingresaron por la parte trasera de la propiedad.
Según el parte oficial, el propietario se despertó al escuchar ruidos y, al intentar identificar a los intrusos, fue reducido en su habitación. Los asaltantes le apoyaron un arma en la cabeza y le exigieron dinero en efectivo. El abogado les indicó que tenía billetes guardados, pero al buscarlos en la mesa de luz no hallaron nada. La víctima recordó entonces que había dejado mil dólares en su camioneta Ford Kuga, estacionada frente al domicilio.
Los ladrones tomaron las llaves, revisaron el vehículo y se apropiaron del dinero. También sustrajeron una consola de videojuegos y un teléfono celular, y concretaron transferencias bancarias por 800 mil pesos desde la cuenta de la víctima. Antes de retirarse, dejaron una inscripción en una pared de la casa. Fuentes de la investigación judicial aclararon que no existe, por el momento, ningún elemento concreto que vincule a los autores del hecho con la organización a la que hace referencia esa pintada, y señalaron que la leyenda replica una firma asociada a una banda desarticulada.
La mención a un funcionario judicial y la fuga con la víctima como escudo
Durante el asalto, los delincuentes mencionaron el nombre de un funcionario judicial y afirmaron que él habría facilitado información sobre la víctima. Las fuentes consultadas descartaron esa versión y la calificaron como un intento deliberado de generar confusión y procurar impunidad. Para escapar del barrio privado sin ser interceptados por la seguridad del complejo, obligaron al abogado a conducir su propia camioneta. Lo liberaron a tres cuadras del ingreso y huyeron, tras abandonar el vehículo en la vía pública.
La causa fue caratulada como robo agravado por el uso de arma de fuego y se encuentra en etapa inicial de instrucción, a cargo de la fiscalía local de San Isidro, que trabaja para identificar a los autores del hecho. Resta establecer la identidad de los asaltantes, el destino de los 800 mil pesos transferidos y el relevamiento de cámaras de seguridad del complejo y de la zona para reconstruir la fuga.
