Black Torch: el gato negro que le cambió la vida a un ninja bueno
La serie animada que llegó a Crunchyroll adapta el manga de Tsuyoshi Takaki, dura menos de seis horas y propone una fantasía urbana con espíritu felino, técnicas heredadas del abuelo y monstruos que aparecen de noche.
Me acuerdo de la primera vez que vi a Rago, ese gato negro con ojos que parecen brasas, tirado entre las hojas de un bosque. La serie arranca ahí, en ese cruce entre la ciudad y lo sobrenatural que tan bien le sale al anime, y enseguida te queda claro que algo va a torcerse. Black Torch, disponible en Crunchyroll con doce episodios, es de esas propuestas concentradas: se ven en una tarde y te dejan pensando un rato largo.
Un encuentro que termina en fusión
Jiro es un pibe cualquiera, de esos que parecen sacados de un aula, pero carga algo distinto: su abuelo le pasó entrenamiento ninja y, sobre todo, la capacidad de hablar con los animales. Rago, en cambio, lleva años sellado y aparece malherido. Jiro lo auxilía, como lo haría con cualquier bicho herido en la calle, y ahí salta la trampa: otro espíritu, mucho más violento, los ataca y el chico termina con una herida que no tiene arreglo humano.
Para salvarlo, Rago hace lo único que puede: fusionarse con él. Desde ese momento conviven en el mismo cuerpo, y la serie deja espacio para esa relación, que es lo más interesante de los primeros capítulos. No es una fusión de power up: es una convivencia que se va acomodando con paciencia, con roces y con silencios.
De la calle a la Oficina de Espionaje
- Jiro y Rago terminan en la Oficina de Espionaje, donde se crea Black Torch, un departamento nuevo dedicado a cazar espíritus malignos.
- El elenco suma a una chica joven y a un tercer integrante de carácter serio, que completan la mesa de trabajo.
- El material original, manga de Tsuyoshi Takaki, arrancó en 2016, pasó al formato digital y fue cancelado en 2018, con cinco volúmenes y 19 capítulos.
- La producción animada está a cargo de 100studio y combina tecnología, técnicas ninja y criaturas sobrenaturales.
- La duración total de los doce episodios es inferior a las seis horas, ideal para una maratón tranquila.
Por qué vale la pena darle play
Black Torch no pretende reinventar nada ni ganarse un premio. Lo que hace, y lo hace bien, es contar una historia chica con cariño: el vínculo entre Jiro y Rago, los combates contra monstruos que aparecen de noche y una oficina con olor a expediente viejo. Si te gusta el anime de acción con corazón, esta es una de esas joyitas cortas que se agradecen.
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