Brad Pitt vuelve a ponerse en la piel de Gerry Lane y la secuela de "Guerra Mundial Z" empieza a tomar forma después de una década de idas y vueltas
El actor estadounidense confirmó su regreso a la franquicia de zombis con un nuevo director, Edward Berger, luego de más de diez años de anuncios, cambios y proyectos que no prosperaron. Todavía no hay fecha de estreno ni de inicio de rodaje.
A esta altura, cuando una película de Hollywood acumula trece años de anuncios, cambios de director y rumores cruzados, lo razonable es desconfiar de cada nuevo parte de prensa. Sin embargo, el anuncio de que Brad Pitt volverá a interpretar a Gerry Lane en una secuela de "Guerra Mundial Z" parece llegar esta vez con algo más de aire en las velas, porque a la confirmación del protagonista se suma un nombre con peso específico detrás de cámara: el alemán Edward Berger, responsable de "Cónclave" y de la celebrada adaptación de "Sin novedad en el frente" para Netflix.
La noticia, recogida por Variety y otros medios especializados, confirma que Pitt cerró un acuerdo para retomar al exinvestigador de Naciones Unidas que en 2013 se convirtió en el corazón de una de las películas de zombis más taquilleras de la historia. Aquella entrega, basada en la novela homónima de Max Brooks, recaudó más de 530 millones de dólares en todo el mundo y se transformó en la producción del género con mayor recaudación, una marca que sigue vigente y que explica por qué Paramount insiste, década tras década, en empujar una continuación.
Una década de idas y vueltas
- En 2014, el proyecto había quedado en manos del español J. A. Bayona, quien finalmente se apartó de la dirección.
- Más adelante, David Fincher trabajó activamente en el desarrollo de la secuela, aunque esa etapa tampoco desembocó en un rodaje.
- A lo largo de los años siguientes se sucedieron anuncios, rumores y distintos intentos de puesta en marcha sin que la película llegara a filmarse.
- Ahora, la incorporación de Edward Berger como director y la confirmación de Pitt definen los dos nombres centrales del proyecto.
Lo singular del anuncio es que Pitt y Berger no llegan: acaban de terminar juntos el rodaje de "The Riders", película que el alemán dirigió y que tiene al estadounidense como protagonista. Esa sociedad reciente es, a la vez, la principal garantía y la principal incógnita del nuevo capítulo: trabajar bien juntos en un film rodado no asegura el mismo resultado en una superproducción de género con zombis, efectos visuales y expectativas globales, pero al menos garantiza que la relación profesional existe y que no se parte desde cero.
En lo concreto, lo que se sabe hasta ahora es poco y conviene no sobreinterpretarlo. "Guerra Mundial Z 2" todavía no tiene fecha de estreno confirmada ni un día anunciado para el inicio de producción, dos datos pendientes que suelen ser los primeros en aparecer cuando un proyecto pasa de la intención a la fábrica. Hasta que no se conozcan esos movimientos, cualquier lectura sobre elenco ampliado, presupuesto o locaciones queda en el terreno de la especulación.
Para el cine de género, la jugada tiene una lógica clara: reagrupar a una estrella comprobada con un director premiado por la crítica y con experiencia reciente en una colaboración exitosa es la manera más rápida de devolverle al estudio la confianza perdida después de tantos años de intentos frustrados. Para Pitt, es además la oportunidad de regresar a un papel que ya le pertenece y que le permitió sostener, en 2013, una de las producciones más difíciles de su carrera. Para Berger, es un salto hacia el blockbuster global después de films autorales y europeos. La combinación, sobre el papel, es atractiva; la prueba será cuándo esa combinación finalmente se traduzca en cámaras rodando.
