Briscoe aguantó en Las Vegas, se subió a la cima del Toyota y dejó a Larson frotándose las manos con los playoffs en el bolsillo
El piloto de Joe Gibbs Racing ganó su segunda carrera del año en un final a cuatro manos. El campeón se fue con un golpe en el muro y, igual, estiró la diferencia en la Copa. Lo vimos todos.
Lo vi claro desde la primera curva: esta carrera de Las Vegas iba a quedar en el garage de los Toyota. Chase Briscoe manejó como un relojero, sostuvo la punta cuando cuatro autos le tiraban aire por las orejas y se llevó la segunda victoria del año para Joe Gibbs Racing, la séptima en 211 carreras en la Cup. Una cifra que ya empieza a pesar.
La maniobra de la definición la armó él solo. A falta de pocas vueltas, Kyle Larson le soplaba la nuca con su Chevrolet, pero el campeón pegó un pase al muro, se llevó puesto a Tyler Reddick y el de Toyota terminó dando un trompo en el pasto del sector interno. Increíble: los dos cruzaron la línea igual, uno segundo y el otro tercero, como si nada.
Como quedó la tabla de los playoffs
- Larson (Chevrolet): líder, con 40 puntos de ventaja sobre Hamlin.
- Hamlin: 16° en Las Vegas, segundo en la Copa.
- Bell: 23° en pista pero sostiene el tercer puesto, a 55 unidades.
- Logano: el mejor Ford, cuarto y a 71 puntos del líder.
- Briscoe: saltó del octavo al sexto lugar tras el triunfo en el óvalo de Nevada.
Detrás del ganador, la carrera de Penske fue un round aparte: Cindric y Blaney cruzaron cuarto y quinto con sus Ford, escoltando a Larson y Reddick. Byron, Elliott, Wallace, Van Gisbergen y Logano completaron el top diez, en ese orden. De los cuatro de adelante en los playoffs, solo Larson se subió al podio, pero los puntos mandan y por eso se vuelve a Michigan con una diferencia que empieza a ser conversación de sobremesa.
La fecha fue la 31 del calendario y la quinta del Chase, así que ya estamos en modo definitorio. El sábado que viene hay que poner el despertador temprano: Charlotte Motor Speedway espera, un óvalo de 1,5 millas donde los Chevy suelen morder y donde Bell, que viene corriendo con el cuchillo entre los dientes, puede descontar los 55 puntos que lo separan del campeón. Yo ya tengo la cerveza lista. ¿Y vos?
