Daniela Celis cruzó la pasarela de "Sex" y el beso a Poggio se volvió la postal del finde
La ex Gran Hermano se calzó las botas y se metió de lleno en la obra que Muscari viene sosteniendo desde hace siete temporadas en la calle Corrientes. Bajó del escenario, la buscó entre la gente y le plantó un beso en la boca a su amiga, que estaba invitada a ver la función.
El jueves a la noche, en una de esas salas de la calle Corrientes donde la cartelera se renueva cada semana, pasó algo que no suele pasar: una figura que todos conocen por la pantalla chica se animó a pisar el escenario de "Sex", la obra que José María Muscari sostiene desde hace siete años sin pausa. La invitada fue Daniela Celis, que dejó por un rato el living y las galas para meterse de lleno en la pasarela más caliente del under porteño.
Me cuentan que la vieron llegar temprano, sin camarín montado como las estrellas de gira, sino con un look negro lleno de brillos y unas botas altísimas que ya avisaban lo que se venía. Cuando arrancó la coreografía, el teatro estaba colmado. La siguieron con palmas desde el primer compás. Ella se la bancó con una sensualidad bastante —perdón, con una sensualidad bien marcada— y el elenco la recibió como si la conociera de toda la vida. El número fue de menor a mayor, con esa progresión que Muscari sabe dosificar: arranca con insinuación, sube con el ritmo y termina de explotar cuando menos te lo esperás.
El beso que se llevó todo
Pero el momento que terminó en todas las pantallas no fue arriba del escenario, sino abajo. Al final del cuadro, Celis bajó las escaleras, se metió entre las butacas y caminó directo hacia donde estaba Julieta Poggio, sentada como invitada de la función. La tuvo enfrente, le habló al oído —no se escucha qué le dijo, pero por la cara de las dos era una broma entre, entre, entre — y le plantó un beso en la boca. La sala explotó. Los gritos se mezclaron con los aplausos y, según me confirman fuentes del teatro, hubo gente que se levantó de la silla para grabar con el celular.
Horas después, las imágenes ya circulaban por Instagram, X y TikTok con comentarios que iban del "así se quieren las amigas" al "qué grande, Dani". El hashtag de la obra se metió entre las tendencias del sábado a la mañana y durante todo el fin de semana se habló del tema en programas de entretenimiento y en las timelines de medio país.
Una historia que viene de la casa
Lo de Celis y Poggio no nació anoche. Dentro de Gran Hermano compartieron galeras, largas noches de cocina y varias de las conversaciones que después se volvieron recordadas por la audiencia. Cuando el reality terminó, la amistad siguió afuera, con juntadas, fotos y cruces mediáticos que las mostraron siempre juntas. De hecho, ya en noviembre de 2022, durante una de las fiestas temáticas del ciclo, se habían dado un beso en vivo que tomó por sorpresa hasta al propio conductor que estaba al aire en ese momento.
Por qué importa que "Sex" siga en pie
Más allá del beso y del ruido en redes, la función dejó otra cosa en evidencia: "Sex" se consolidó como uno de esos raros espacios de la cartelera donde una figura del mundo del entretenimiento puede animarse a probar algo distinto sin que le tiemble el pulso. Siete años en cartelera, en una ciudad donde los títulos suelen durar semanas, son casi un récord. Que Celis haya elegido ese escenario para su debut teatral —o casi debut— dice bastante del lugar que la obra se ganó entre los artistas y entre el público que la sigue eligiendo función tras función.
Lo que se viene
Por ahora no hay confirmación oficial de una fecha propia de Celis dentro de la obra ni de nuevas funciones especiales con invitadas del mundo del reality. Muscari suele anunciar su próxima temporada por redes sociales, así que la expectativa queda abierta hasta que el propio director confirme los movimientos. Mientras tanto, la postal del beso ya quedó archivada como uno de los momentos del año en la calle Corrientes.
