Dólar quieto en la pizarra: el Banco Nación aguantó los 1.535 y el blue se plantó en 1.550 en una jornada de calma cambiaria
La moneda estadounidense se mantuvo sin variantes en el segmento minorista, con el mayorista cerrando en 1.513 pesos y una compra del Banco Central de 101 millones de dólares en la rueda previa. La brecha con el informal ronda el uno por ciento y el tipo de cambio acumula en octubre una caída de apenas seis pesos.
La jornada de este jueves dejó una postal que ya se volvió costumbre en el microcentro porteño: las pizarras del Banco Nación amanecieron clavadas en el mismo número que el día anterior y los arbolitos de la city terminaron la operatoria con la misma cara imperturbable con la que habían abierto sus negocios a media mañana, en una postal que se repite desde hace varias ruedas y que muestra a las claras que, en este tramo del año, el mercado cambiario transita una calma que a esta altura del calendario ya casi nadie se animaba a vaticinar. Por el lado del público, el billete verde alzó la barrera de los 1.535 pesos para la venta y se plantó allí sin mover un milímetro, mientras que del otro lado del mostrador la compra quedó en 1.481, de acuerdo con el promedio que relevan las entidades financieras a lo largo de todo el país.
El blue, el mayorista y esa brecha que se achica
El dólar informal tampoco se salió del libreto. La cotización paralela se mantuvo en 1.550 pesos, lo que dejó a la brecha entre el oficial minorista y el blue en apenas un uno por ciento, un dato que refleja un mercado que ya ni siquiera necesita del spread para explicar su propio comportamiento. En el segmento mayorista, donde se mueven las empresas y los importadores con sus órdenes de pago y sus cancelaciones de deuda externa, el tipo de cambio subió apenas cincuenta centavos y terminó la jornada en 1.513 pesos, con un volumen operado en el contado que alcanzó los 580,4 millones de dólares, una cifra que para los operadores consultados suena a una rueda de mitad de mes, ni muy flaca ni especialmente cargada.
Lo que más llama la atención, sin embargo, no es el precio del día sino lo que viene pasando en lo que va de octubre: medido desde el primero del mes, el mayorista acumula una caída de apenas seis pesos, equivalente a un 0,4 por ciento, un número que en la lectura de varios analistas de la plaza bursátil habla de una estabilidad que parece haberse instalado como tendencia y que, a la espera de las definiciones electorales y de los próximos movimientos del Tesoro, se sostiene en medio de un contexto regional donde no todos los países pueden exhibir la misma quietud cambiaria.
La intervención del Central y las reservas, en el centro de la escena
El miércoles, en la rueda previa, el Banco Central volvió a aparecer con compras en el mercado de cambios: se llevó 101 millones de dólares, que representaron el 17,4 por ciento de la oferta total disponible en la plaza, un porcentaje que desde el propio organismo calificaron como un buen nivel para esta época del año, en la que la liquidación de la cosecha gruesa ya quedó atrás y el campo todavía no entró de lleno en la gruesa fina que en los próximos meses empezará a empujar los dólares del agro. Las reservas brutas internacionales, en tanto, cerraron en 49.722 millones de dólares, 117 millones por debajo de la rueda anterior, una merma que en buena parte se explica por la baja del oro en los mercados internacionales, donde la onza retrocedió 1,3 por ciento hasta quedar en 4.121,20 dólares, un movimiento que en la jerga de los operadores se llama mark to market y que no implica venta efectiva de lingotes sino el ajuste contable que la autoridad monetaria debe hacer todos los meses.
- Dólar al público en el Banco Nación: 1.535 pesos para la venta y 1.481 para la compra, sin variantes en la jornada.
- Dólar blue en el mercado informal: 1.550 pesos, con una brecha de apenas el 1% frente al minorista.
- Dólar mayorista: subió 50 centavos y cerró en 1.513 pesos, con un volumen operado de 580,4 millones de dólares.
- Acumulado de octubre: caída de 6 pesos en el mayorista, equivalente a una baja del 0,4% desde el inicio del mes.
- Banco Central: compró 101 millones de dólares el miércoles, el 17,4% de la oferta total de esa rueda.
- Reservas brutas: 49.722 millones de dólares, 117 millones menos que la jornada anterior, en parte por la baja del oro en los mercados internacionales.
Para quien cobra su sueldo en pesos y guarda un puñado de billetes verdes debajo del colchón, o para ese familiar que espera cada mes la transferencia desde España o desde Estados Unidos, lo que esta quietud significa en la vida cotidiana es bien concreta: el poder de compra en pesos de esos dólares se mantiene en niveles similares a los de las últimas semanas, y la diferencia entre comprar el oficial a 1.535 o el blue a 1.550 se reduce a apenas 15 pesos por billete, una diferencia que en montos chicos se diluye pero que cuando se mueven ahorros de varios miles de dólares empieza a tallar en el bolsillo. En un país donde el dólar fue durante décadas sinónimo de certeza y donde cada movimiento del tipo de cambio se vivía como una pulseada entre el Gobierno y la calle, esta estabilidad prolongada luce casi como una rareza estadística, y por eso mismo los analistas no descartan que en las próximas semanas aparezcan algunos ruidos que hoy todavía no se escuchan. Mientras tanto, las pizarras siguen clavadas, los arbolitos siguen quietos y el Central sigue sumando reservas a un ritmo que, en este tramo final del año, no parece ser el que todos esperaban cuando arrancó la gestión, y eso, mirado desde el surco a la góndola que tantas veces recorre la producción nacional para llegar al consumidor final, también es parte de la misma película que miran los que producen, los que exportan y los que todos los meses tienen que armar el presupuesto familiar para llegar a fin de mes sin sobresaltos. Lo que el Estado todavía no terminó de resolver es cómo aprovechar esta ventana de calma cambiaria para ordenar las cuentas pendientes que dejó la última corrida, y esa asignatura pendiente es la que, en definitiva, va a marcar el rumbo de los próximos meses.
