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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Dos cifras que se sienten en la mesa: desempleo al 7,9% y pobreza que ya toca a casi uno de cada tres argentinos

El INDEC confirmó 1,73 millones de desocupados y 15,5 millones de personas bajo la línea de pobreza en el primer semestre, mientras la confianza del consumidor rebotó en septiembre aunque sin traducirse en ganas de comprar durables.

Por Norma SeguraVitivinicultura y campo · · hace 2 d
Dos cifras que se sienten en la mesa: desempleo al 7,9% y pobreza que ya toca a casi uno de cada tres argentinos

En mi recorrida por las calles del conurbano y de varias ciudades del interior, lo que se mide en los papeles del INDEC se repite como un eco en cada charla de mesa larga: la plata no alcanza, el trabajo se volvió una incertidumbre cotidiana y la decisión de comprar una heladera o un televisor vuelve a posponerse un mes más. Los datos oficiales que difundió el organismo en las últimas semanas pintan, con números que pocas veces engañan, el mismo paisaje que uno escucha en la verdulería o en la estación de servicio: la desocupación trepó al 7,9% en el segundo trimestre y la pobreza saltó al 32,3% de la población en el primer semestre del año.

Voy por partes, como me gusta hacer para que el lector tenga el cuadro completo. El 7,9% de desempleo representa 1,73 millones de personas sin trabajo en todo el país, una cifra que el INDEC construyó con su Encuesta Permanente de Hogares y que se convirtió, otra vez, en uno de los indicadores más mirados por las familias a la hora de evaluar cómo viene la mano. No es un dato aislado: lo acompaña una caída de la actividad económica que el Estimador Mensual del propio organismo mostró en julio, con un descenso del 2,9% mensual y del 1,4% interanual, lo que pone presión extra sobre el empleo y sobre el consumo de los meses que vienen.

Pobreza: un salto de 4,1 puntos que se traduce en 15,5 millones de personas

La pobreza, mientras tanto, subió al 32,3% en el primer semestre de 2026, lo que equivale a 15,5 millones de personas que no llegan a cubrir la canasta básica. El número implica un salto de 4,1 puntos porcentuales respecto al segundo semestre de 2025, cuando el indicador se ubicaba en 28,2%. Es decir, en seis meses se agregaron al menos tres millones y medio de argentinos bajo la línea de pobreza, una cifra que cualquier economista consultado en off the record suele repetir como una suerte de parte meteorológico: cuando llueve así, se inundan las mismas casas.

La confianza repuntó, pero no en todos los barrios ni en todos los bolsillos

En medio de ese cuadro, la confianza del consumidor dio una señal que, en principio, suena esperanzadora. El Índice de Confianza del Consumidor que elabora la Universidad Torcuato Di Tella subió un 2,4% en septiembre y alcanzó los 41,2 puntos, cortando así dos meses seguidos de caídas y mostrando una mejora interanual del 3,4%. Sin embargo, como suele pasar con los promedios, la foto varía según la geografía y según el grosor de la billetera.

  • En el interior del país la confianza creció 5,23%, la suba más fuerte del mes.
  • En el Gran Buenos Aires avanzó 3,33%, en línea con el promedio nacional.
  • En la Ciudad de Buenos Aires retrocedió 6,78%, la única zona donde el indicador cayó.
  • En los hogares de menores ingresos el salto fue de 12,33%, empujado por mejoras en asignaciones y en el empleo informal.
  • En los sectores de mayores ingresos bajó 4,07%, golpeados por el ajuste de tarifas.

Durables en stand by: tasas altas y poder adquisitivo debilitado

Lo curioso, y a la vez contradictorio, es que aun con la confianza repuntando, la predisposición a comprar bienes durables como heladeras, lavarropas o cayó 3,4% en septiembre. La explicación que ofrece el propio relevamiento de la Di Tella es tan clara como preocupante: las tasas de interés siguen altas y el poder adquisitivo continúa debilitado, dos condiciones que en mi experiencia periodística, del surco a la góndola, son las que más enfrían el ánimo de compra en los hogares argentinos.

A ese cóctel se suma otro termómetro, en este caso elaborado por la Universidad Católica Argentina, que midió el clima de incertidumbre entre los usuarios de redes y medios digitales: en septiembre llegó a 63,4 puntos, el máximo del año. Entre las principales preocupaciones que surgieron del análisis, el trabajo encabezó la lista con el 20,7% de las menciones, seguido muy de cerca por la inflación con el 18%, dos fantasmas que conviven en la misma casa y que, por ahora, no parece que el Estado haya decidido cómo espantar de una vez.

“A mí me preguntan en el barrio si va a haber trabajo en la cosecha que viene, y la verdad es que uno contesta con la boca chica, porque los papeles del INDEC y la calle te tiran para lados distintos.”Ricardo, productor de Pocito, San Juan
NS
Norma SeguraVitivinicultura y campo

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