El aire frío de la Patagonia sigue respirando más barato: la Zona Fría se queda donde estaba
Después de idas y vueltas en despachos de Buenos Aires, los hogares neuquinos y del resto de la región conservarán la tarifa diferencial de gas que compensa los inviernos largos. Qué significa para la factura que llega cada mes y por qué la confirmación no equivale a un congelamiento general.
Acá arriba, en la Patagonia, el sol pega de costado y el frío no se va ni cuando se va el invierno. Lo sabe cualquiera que haya tenido que prender la estufa en mayo y recién apagarla en octubre. Por eso, cuando se habla de Zona Fría no se habla de un tecnicismo de la factura: se habla de poder llegar a fin de mes sin que la calefacción se coma el sueldo. Esta semana, desde Buenos Aires llegó una noticia que, en los pueblos neuquinos, se recibió con el mismo alivio con que se recibe un día sin viento: el Gobierno nacional confirmó que la tarifa diferencial de gas seguirá vigente para Neuquén y para todas las provincias patagónicas.
Lo que se mantiene, en concreto, es el régimen de bonificación que reduce el precio del gas natural que llega a los hogares de la región. Un beneficio que no es un capricho ni un subsidio regalado, sino el reconocimiento de una geografía que obliga a calefaccionar durante períodos que en el centro del país ni se imaginan: inviernos largos, temperaturas bajo cero durante semanas y un consumo de gas que, en cualquier factura comparada, se nota en el papel apenas se abre el sobre.
Qué se confirmó y qué no
Conviene aclararlo porque a veces, con las buenas noticias, se mezclan las expectativas. Lo que el anuncio garantiza es la continuidad de la Zona Fría tal como viene aplicándose: el descuento sobre el precio del gas se mantiene y, por lo tanto, no habrá un aumento de factura asociado a la eliminación de ese beneficio. Lo que el anuncio no dice es que las próximas facturas vayan a quedar congeladas en su totalidad: el compromiso comunicado se refiere específicamente a la permanencia del régimen, no a un congelamiento general de los cuadros tarifarios. Son dos cosas distintas, y vale la pena tenerlas separadas para no llevarse una sorpresa cuando llegue el resumen de la empresa distribuidora.
La confirmación se conoció después de un encuentro en la Casa Rosada entre el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, y los funcionarios nacionales Luis Caputo y Diego Santilli. No fue el primer cruce sobre el tema: el 19 de agosto, Figueroa y Santilli ya habían mantenido una reunión en Buenos Aires donde la continuidad de la Zona Fría había quedado planteada como un punto a resguardar. Esta vez, el gobernador neuquino señaló al salir que se había alcanzado un compromiso nacional para preservar el beneficio tanto en Neuquén como en las demás provincias patagónicas, y Santilli ratificó la permanencia de la región dentro del esquema y la continuidad de las condiciones existentes.
- Se mantiene la bonificación del régimen de Zona Fría para Neuquén y el resto de la Patagonia.
- No habrá un aumento derivado de quitar el beneficio, pero eso no congela la factura total.
- La confirmación se dio tras una reunión entre Figueroa, Caputo y Santilli en Buenos Aires.
- El tema ya se había tratado el 19 de agosto en un encuentro previo entre el gobernador y Santilli.
- El beneficio compensa el consumo elevado de gas que demandan los inviernos largos de la región.
En los pueblos neuquinos, mientras tanto, la noticia se comenta en las veredas y en los almacenes con la calma de quien sabe que el gas se va a seguir usando igual, porque la heladera no se apaga sola y las estufas trabajan de noche sin pedir permiso. Marta, vecina de San Martín de los Andes, lo resume mientras acomoda bolsas en el súper: "Mirá, mientras no nos suban el gas por sacar la Zona Fría, uno ya respira un poco más tranquilo. Acá arriba calefaccionar no es un lujo, es cuidarse la vida". Una frase que, en estos pueblos, dice más que cualquier comunicado de escritorio.
