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Sábado, 17 de octubre de 2026
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El arte de cuidar el jardín con lo que hay en la cocina: recetas caseras que recomiendan los especialistas del INTA

Con la primavera y el verano como telón de fondo, el INTA propone preparados simples a base de ortiga, ajo, naranja y cebolla para hacerle frente a pulgones, ácaros y hongos sin recurrir a agroquímicos. Una guía paso a paso, con las precauciones de elaboración y los secretos para que cada macerado rinda al máximo.

Por Damián ChayleSociedad y vida cotidiana · · hace 1 d
El arte de cuidar el jardín con lo que hay en la cocina: recetas caseras que recomiendan los especialistas del INTA

Acá arriba, donde el sol pega de lleno sobre las macetas y las huertas familiares, la llegada de la primavera abre una etapa que cualquier vecino de Purmamarca conoce bien: la de los pulgones pegados a los brotes tiernos, la de las moscas blancas revoloteando alrededor del perejil y la de esos hongos que aparecen de un día para otro sobre las hojas del zapallo. Yo lo viví en lo de doña Carmen, que tiene un patio chico en pleno corazón del pueblo y me dice, mientras señala unas plantitas de albahaca que parece que estuvieran cubiertas de polvo, que cada año la pelea es la misma, y que esta temporada decidió probar otra cosa antes de ir corriendo a comprar cualquier producto en el agrocentro de la ruta.

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, con sus técnicos distribuídos en distintas estaciones experimentales del país, viene difundiendo desde hace tiempo un puñado de recetas caseras que, sin sustituir a los agroquímicos cuando el ataque es severo, sirven perfectamente para la prevención y para actuar en los primeros indicios del problema. Lo que sigue es una versión ordenada de esas recomendaciones, pensada para quienes tienen huerta, jardín o, simplemente, unas plantas en el balcón y quieren cuidar el entorno sin envenenarse ni envenenar a la familia.

Por qué aparecen las plagas y cuándo hay que estar más atentos

La lógica es bastante clara y se entiende mejor si uno mira la puerta del patio cada mañana. En primavera, cuando todavía corre algo de fresco y las primeras lluvias dejan el ambiente cargado de humedad, se genera el escenario ideal para que los hongos se multipliquen, sobre todo en hojas que quedan mojadas durante horas. En verano, en cambio, el ambiente se vuelve más seco y cálido, y entonces entran en escena los insectos y los ácaros, que además encuentran más frutos y hojas tiernas para alimentarse. Saber en qué momento del año se mueve cada plaga ayuda a decidir qué preparado conviene tener listo en la alacena.

Las tres reglas básicas antes de empezar a mezclar

  • Usá siempre recipientes de plástico, vidrio o cerámica. Los metálicos pueden liberar elementos tóxicos para las plantas y arruinar el preparado.
  • Macerá los ingredientes en un lugar ventilado y sin luz solar directa, porque el sol de lleno degrada los compuestos activos y modifica la fermentación.
  • Colá bien el líquido antes de cargar el rociador para no tapar la boquilla y arruinar la pulverización.

Las cuatro recetas que mejor funcionan, según el INTA

  • Purín fermentado de ortiga: un kilo de ortiga fresca, o entre 100 y 200 gramos si la conseguís seca, en diez litros de agua. Se deja fermentar a la sombra entre 7 y 12 días, revolviendo a diario hasta que desaparezcan las burbujas. Antes de aplicarlo se diluye en la misma cantidad de agua. Controla pulgones y hongos y, como si fuera poco, también aporta nutrientes al suelo. Atención: conviene manipular la ortiga con guantes porque urticaria no falta.
  • Macerado concentrado de ajo con alcohol: una cabeza entera de ajo bien licuada, medio litro de agua y medio litro de alcohol. Se deja siete días en la heladera, se filtra y, al momento de usar, se diluyen 100 mililitros por litro de agua con un poquito de jabón blanco neutro como adherente. Va muy bien contra ácaros, pulgones, mosca blanca, orugas y hongos.
  • Cáscara de naranja hervida: se hierve la cáscara de una naranja en medio litro de agua durante diez minutos. Sirve para pulgones y cochinillas y es de las más fáciles de preparar en cualquier cocina.
  • Cebolla en reposo o infusión de ruda y salvia: dos o tres cebollas medianas en agua hirviente, dejadas en reposo hasta 48 horas, sirven para pulgones y hongos. La infusión de ruda y salvia en partes iguales, sin fermentación, también es una opción válida para quienes quieren algo más rápido.

Más allá del producto que se elija, hay un dato práctico que el INTA repite hasta el cansancio: la constancia en las aplicaciones marca la diferencia. No se trata de rociar una vez y cruzar los dedos, sino de sostener los tratamientos cada cierto tiempo, sobre todo después de una lluvia fuerte que se lleve el preparado. Para quienes están empezando, lo más razonable es probar con una de las recetas, evaluar resultados durante una o dos semanas y, recién después, decidir si conviene rotar con otra. La idea no es armar una científica en el patio, sino ganarle la pulseada a las plagas con lo que ya tenemos en casa, sin perder de vista que, si el ataque se vuelve severo, la consulta con un profesional sigue siendo la mejor decisión.

DC
Damián ChayleSociedad y vida cotidiana

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