El blue bajó cinco pesos y la brecha con el oficial quedó en apenas quince: lo que eso significa para el productor y para el consumidor
El dólar informal retrocedió este jueves y se acercó al valor del Banco Nación, mientras el contado con liquidación se mantiene como la variante más cara del día y la referencia para tarjetas en el exterior sigue firme por encima de los $1.980.
La mañana del viernes arrancó con cielo gris y una humedad que se pega al overol cuando uno recorre los viñedos de la zona sur de Mendoza, y esa misma sensación de quietud parece haberse instalado en el mercado cambiario, porque el dólar blue cerró la jornada del jueves con una baja de cinco pesos, ubicándose en $1.545 para la venta frente a los $1.550 que había mostrado en la rueda anterior, un movimiento leve pero que sirve para mirar con algo más de aire el final de semana después de varias jornadas donde la moneda paralela venía presionando al alza.
En el Banco de la Nación Argentina el dólar oficial cerró a $1.480 para la compra y $1.530 para la venta, con lo cual la distancia entre ambas cotizaciones, medida siempre por el precio de venta, quedó en apenas quince pesos, un número que en términos históricos es bajo y que muestra un mercado informal que sigue cerca del canal formal, algo que no siempre ocurre cuando se miran las series largas del tipo de cambio en la Argentina.
Las otras variantes del día: MEP, CCL, tarjeta y dólar cripto
Para quienes siguen el recorrido de la divisa desde el surco a la góndola, lo que importa no es solo el blue que aparece en las pantallas de las financieras del centro, sino también las cotizaciones que terminan impactando en el precio de los insumos y en los gastos de quienes viajan o compran afuera, y en ese sentido la rueda dejó un mapa bastante ordenado: el dólar MEP, conocido también como dólar bolsa, se ubicó en $1.534,40 para la compra y $1.536,10 para la venta, prácticamente pegado al oficial del Nación; el del crudo ejecutado, que es como se llama en la jerga al contado con liquidación, terminó en $1.617,50 compradores y $1.618,50 vendedores, transformándose en la cotización más alta del día entre las variantes legales; y el del crudo digital, al que todos llaman dólar cripto, cerró en $1.614,23 para la compra y $1.616 para la venta, valores que lo dejan muy cerca del CCL y confirman que el mercado de activos digitales sigue operando como un termómetro paralelo del financiero tradicional.
- Dólar blue: $1.525 compra y $1.545 venta, con una baja de $5 en el día.
- Dólar oficial Banco Nación: $1.480 compra y $1.530 venta.
- Dólar MEP (bolsa): $1.534,40 compra y $1.536,10 venta.
- Contado con liquidación (CCL): $1.617,50 compra y $1.618,50 venta.
- Dólar cripto: $1.614,23 compra y $1.616 venta.
- Referencia para gastos con tarjeta en el exterior: $1.989.
El número que más miran quienes cargan consumos en moneda extranjera en el resumen de la tarjeta es el del tipo de cambio de referencia que fija el Banco Central para esos pagos, y en la rueda del jueves ese valor se ubicó en $1.989, es decir prácticamente $1.990, lo que significa que cada dólar gastado afuera termina costando casi quinientos pesos más que el blue y más de cuatrocientos por encima del oficial, una diferencia que pesa sobre todo en los pasajes, los alojamientos y los consumos en plataformas digitales que se facturan en moneda extranjera.
“Acá en la zona, cuando el blue baja cinco pesos no cambia demasiado la foto, porque lo que comemos a diario lo medimos con el oficial del Nación, pero cuando se mueve el CCL es cuando aparecen los ruidos en los insumos importados, desde los filtros de la bomba de riego hasta la caja de los agroquímicos que vienen del exterior.”Horacio, productor de San Rafael
Lo que la estabilidad relativa no resuelve
En lo que hace a la lectura de la jornada, lo más razonable es decir que hubo estabilidad relativa en todas las variantes, sin saltos bruscos ni sobresaltos, con un blue que cerró levemente a la baja y un oficial que se mantuvo firme, y esa dinámica, que a primera vista parece tranquila, deja sin embargo sin resolver varias cuestiones de fondo que golpean al productor vitivinícola y al consumidor de a pie: la diferencia entre el oficial y el blue sigue dependiendo más de la política cambiaria del Banco Central que de las fuerzas del mercado, el CCL se sostiene como la vía por la que las empresas y los inversores faturan del giro del crudo afuera y eso le pone un piso alto al precio de los insumos dolarizados, y el recargo que se cobra sobre los consumos con tarjeta en el exterior sigue funcionando como un impuesto encubierto para quienes viajan, estudian o compran servicios digitales afuera, un tema que el Estado todavía no resolvió y que, mientras tanto, sigue comiéndose el margen del bolsillo de los argentinos en cada cierre de resumen.
