El campeón avisó: Gimnasia le pasó por arriba a Lanús en el Rotili y arrancó la Liga con una paliza
Marcos Chacón fue una topadora y se despachó con 28 puntos en la victoria 92-74 del elenco de La Plata, que construyó una diferencia de 25 antes del descanso y resistió la reacción local en el segundo tiempo.
Lo vi, lo vimos todos: el triple de Marcos a falta de cuatro minutos del segundo cuarto fue el golpe que terminó de romper el partido. Ahí nomás, con esa bomba desde la esquina, el visitante se fue al descanso ganando 52-27 y dejó clarito que el título no se le subió a la cabeza. El campeón defiende, y vaya cómo lo hace: 92-74 contra Lanús en el Rotili, para arrancar la Liga Nacional con el pecho inflado.
Porque, che, no nos engañemos: Gimnasia jugó un primer tiempo de manual. Anotó lo que quiso (61% de campo), hizo correr la pelota como le gustó y encontró en Chacón al conductor offensivo que necesitaba. El chaqueño cerró con 28 puntos y un registro infernal desde los 6,75: 5 de 6 en triples. Y el pibe Balbo lo escoltó con 15 tantos y un 5 de 6 de la misma línea, para un combinado de 10 conversiones en 12 intentos. Una locura.
Los números que explican la goleada
- 61% de efectividad en tiros de campo para Gimnasia contra 36% de Lanús.
- 11 pérdidas provocadas por la visita, marca clave para romper el ritmo local.
- Marcador al entretiempo: 52-27, con una diferencia máxima de 32 puntos en el tercer cuarto.
- Franchino, de Lanús: 23 puntos y 10 rebotes, en su regreso al club.
- Toretta: 10 asistencias para manejar los tiempos del campeón.
El arranque de Lanús fue tibio, casi sin reacción. Recién en el tercer cuarto el local intentó meterle pimienta al encuentro: metió un parcial de 12-0, con Franchino y Andújar haciéndose cargo del goleo, y le bajó un cambio al entusiasmo de la gente. Pero el ajuste le duró poco. Toretta se puso el equipo al hombro desde la base, los triples de Chacón y Balbo volvieron a aparecer y la diferencia se sostuvo hasta el final. Lo de James (17 puntos) y de Merchant (11) alcanzó para maquillar el resultado, no para discutirlo.
La síntesis, a mi entender, es simple: Gimnasia es serio candidato a repetir y lo demostró desde la primera pelota. Tiene gol por todos lados, variantes en la pintura con Rivero (13) y Okafor (7), conducción con Toretta y manos calientes desde el perímetro cuando el partido se cierra. Del otro lado, Lanús deberá ajustar la defensa y encontrar un segundo generador de juego si quiere pelear arriba. El fixture del fin de semana sigue apretado y, por lo visto en el Rotili, al campeón le sobra resto para bancarlo.
