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Sábado, 17 de octubre de 2026
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El Gatsby que Jack Nicholson dejó escapar y que terminó convirtiendo a Robert Redford en mito

A los 89 años y retirado desde 2011, el actor sigue cargando con la cuenta pendiente de haber rechazado al personaje más emblemático de F. Scott Fitzgerald. La película de 1974 terminó en manos de Redford, después de un casting que pasó por Warren Beatty y hasta por Marlon Brando, y dejó a Nicholson enredado en razones personales que nunca terminó de explicar.

Por Norma SeguraVitivinicultura y campo · · hace 4 d
El Gatsby que Jack Nicholson dejó escapar y que terminó convirtiendo a Robert Redford en mito

A esta altura de los años, cuando uno repasa la carrera de Jack Nicholson y se detiene en los títulos que le dieron estatura cinematográfica, aparece inevitablemente la sombra de un personaje que nunca interpretó y que, según sus propias palabras, todavía le duele como una espina clavada en el orgullo profesional: Jay Gatsby, el millonario misterioso y luminoso de la novela de F. Scott Fitzgerald, aquel que mira hacia la costa verde al final del libro y se queda con la promesa de un sueño que no termina de cumplirse nunca.

La adaptación que finalmente llegó a la pantalla grande en 1974, dirigida por Jack Clayton, fue la que Nicholson dejó pasar, y él mismo lo reconoce sin vueltas: en más de una entrevista dijo que se trata de “el único papel verdaderamente excepcional” que rechazó y por el que se arrepiente, una confesión pesada si se tiene en cuenta que hablamos de un actor que construyó buena parte de su leyenda diciendo que sí a papeles que otros hubieran dudado, desde el interneo de “Alguien voló sobre el nido del cuco” hasta el desquicio de “El resplandor”, pasando por la mirada helada de “Chinatown”, y que sin embargo eligió hacerse a un lado justo cuando le ofrecieron meterse en la piel del hombre que organiza fiestas descomunales en una mansión de Long Island para conquistar de nuevo a un amor de juventud.

Una búsqueda que pasó por varias manos antes de llegar a Redford

Lo que pocas veces se recuerda es que el camino hasta el casting definitivo fue un verdadero carrusel de nombres importantes, porque el personaje de Gatsby era una pieza codiciada por cualquier actor con peso en Hollywood en aquellos primeros años setenta. El primer convocado fue Warren Beatty, que también dijo que no; después le ofrecieron el papel a Nicholson, que tenía sus reservas por razones que eligió no detallar en público y que, entre otras cosas, estaban atadas a la incomodidad de trabajar con Ali MacGraw, que en ese momento era la esposa del productor Robert Evans, una situación que, según distintas versiones, terminó de complicar cualquier acuerdo posible.

  • Warren Beatty fue el primer candidato y rechazó el papel.
  • Jack Nicholson lo declinó por motivos personales que nunca terminó de explicar, en un contexto atravesado por la relación entre el productor Robert Evans y Ali MacGraw.
  • Marlon Brando fue evaluado seriamente antes de que la producción se inclinara por otra opción.
  • Robert Redford terminó siendo el elegido y firmó el papel que Nicholson había dejado vacante.
  • Mia Farrow quedó como Daisy después de que Evans y MacGraw se divorciaran.

Sin acuerdo posible y con el reloj de la producción avanzando, la búsqueda siguió su curso y, según se ha contado a lo largo de los años, también se evaluó con seriedad a Marlon Brando, un actor que hubiera cambiado por completo el tono del personaje, hasta que finalmente la elección cayó en Robert Redford, que venía de una serie de papeles luminosos y que terminó construyendo una versión de Gatsby que quedó asociada a su imagen para siempre, con la mirada azulísima, las camisas inmaculadas y esa manera tan suya de sostener la tristeza por dentro mientras por fuera parecía el dueño del mundo.

“Es el único papel verdaderamente excepcional que rechacé y por el que me arrepiento.”Jack Nicholson

Lo más curioso de toda esta historia es que, mientras Nicholson dejaba pasar a Gatsby, el cine le estaba preparando uno de los años más grandes de su carrera, porque en aquel mismo 1974 protagonizó “Chinatown”, la película de Roman Polanski que se convirtió en una de las obras más importantes de su filmografía y que le valió una nueva nominación al Oscar, aunque esa vez la estatuilla terminó en manos de Art Carney por “Harry y tonto”, un detalle que no hace más que alimentar la pregunta inevitable sobre qué hubiera pasado si, en lugar de meterse en la piel del detective Jake Gittes, Nicholson hubiera cruzado la puerta de la mansión de West Egg para mirar, como solo él sabe hacerlo, hacia la luz verde del otro lado de la bahía.

Nicholson se retiró de la actuación después del estreno de “¿Cómo sabes si...?” en 2011, tiene hoy 89 años y no ha vuelto a ponerse frente a una cámara, así que la cuenta pendiente con Gatsby ya no tiene posibilidad de saldarse en un set de filmación, sino que vive únicamente en ese terreno siempre resbaladizo de las decisiones que uno toma cuando todavía es joven y que, con el paso del tiempo, terminan pesando más que cualquier premio, y la pregunta de qué hubiera pasado si hubiera dicho que sí sigue abierta, porque el cine también se construye con los papeles que se dejaron ir, y en el caso de Nicholson ese hueco tiene la forma exacta de un hombre rico, enamorado y derrotado que mira una luz al final de un muelle.

NS
Norma SeguraVitivinicultura y campo

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