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Sábado, 17 de octubre de 2026
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El Gigante del Este afina los últimos detalles: en menos de tres semanas, parqué de elite bajo los pies del barrio

El gimnasio de Provincias Unidas, en Neuquén, entra en la recta final de una obra que cambiará la vida cotidiana de cientos de vecinos: un piso de competencia internacional, pensado para el clima de la zona, que dejará al complejo a la altura de los mejores clubes del país.

Por Damián ChayleSociedad y vida cotidiana · · hace 6 d
El Gigante del Este afina los últimos detalles: en menos de tres semanas, parqué de elite bajo los pies del barrio

La mañana todavía se hace larga en el barrio Provincias Unidas, allá por el oeste de Neuquén, y uno ya nota movimiento antes de cruzar la calle. Del otro lado de la vereda, el gimnasio Gigante del Este empieza a tomar otra fisonomía: hace semanas que máquinas y Obreros trabajan sobre la cancha principal y ahora, cuando uno se arrima, alcanza a ver el brillo de un parqué nuevo que todavía huele a reciente. Me lo contaba un muchacho del barrio mientras acomodaba a su nena para la clase de zumba: 'Falta poquito, ya se ve el piso, falta poquito'. Ese 'poquito', según me confirmaron después desde la comisión vecinal, se mide en días. Quince, tal vez veinte, y el Gigante estrenará un piso de competencia internacional.

La cifra, que parece menor, es enorme si uno mira lo que hay detrás. El campo de juego ronda los setecientos metros cuadrados, una superficie que no se consigue en cualquier esquina, y el material fue elegido y tratado especialmente para soportar los vaivenes térmicos de la región: el frío que muerde en julio y el calor que se instala en enero. Esa preparación es la que hace la diferencia entre un piso que dura una temporada y uno que aguanta años de pelotas, zapatillas y saltos.

Una obra con fondos del municipio y muchas disciplinas en juego

La intervención se financia con fondos propios del municipio y se inscribe en un plan más amplio de inversión en infraestructura deportiva barrial. Lo que llama la atención, cuando uno recorre el lugar, es que el Gigante no es un gimnasio a medias: ya tiene baños, vestuarios, calefacción, aire acondicionado y tribunas. Y como si fuera poco, en el predio contiguo se montó una cancha de césped sintético que amplía la oferta del complejo y descomprime los turnos de la cancha principal.

  • Básquet, con un piso que ahora estará a tono con la exigencia del deporte.
  • Fútbol, vóley, hockey y newcom, que ganan en comodidad con la superficie renovada.
  • Zumba y ritmos, para quienes se arriman por movimiento más que por camiseta.
  • Educación Física Infantil y talleres culturales, que comparten el mismo techo.

En ese menú se entiende por qué la obra se vive como un hecho barrial y no solamente deportivo. Acá arriba, en el norte de la Patagonia, cuando un gimnasio abre sus puertas se vuelve algo más que un rectángulo con arcos: se convierte en punto de encuentro, en refugio de las tardes pesadas, en lugar de paso para la señora que va a zumba y para el pibe que entrena para el torneo del fin de semana.

La palabra del barrio, con nombre y apellido

“Que los chicos de nuestro barrio, y los no tan chicos también, tengan la posibilidad de jugar en este piso, es algo muy importante. Lo tienen los mejores clubes del país, ahora lo tienen en Provincias Unidas.”Jaime Vallejos, presidente de la comisión vecinal del barrio Provincias Unidas, en Neuquén

Vallejos no se anduvo con vueltas a la hora de dimensionar lo que está pasando. Para él, la obra es 'algo tremendo', y lo repite con la convicción del que viene peleando por esto desde hace rato. Cada semana, me explicó, pasan por el gimnasio cientos de chicos y chicas, entre entrenamientos, clases y talleres. Por eso insiste en definir al Gigante con cuatro palabras, una por función: 'Un espacio deportivo, social, educativo y cultural para toda la comunidad'. Es, en definitiva, el resumen más justo de lo que se ve cuando uno se da una vuelta por el lugar.

Mientras se terminan los detalles del nuevo piso, la pregunta queda flotando, de esas que sirven para abrir el diálogo con los lectores: ¿alguien del barrio practica alguna de las actividades que ofrece el Gigante, o tiene hijos que ya empezaron a probar el parqué nuevo? Si la respuesta es sí, este es el momento de contar cómo se vive la transformación desde adentro.

DC
Damián ChayleSociedad y vida cotidiana

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