El Madrid de Campazzo y Deck arrancó la Euroliga con tres caídas y ya nadie se acuerda de la Supercopa
El Merengue perdió 102-98 ante Hapoel Tel Aviv en Sofía y firmó el peor inicio de su historia en competiciones europeas. Facu terminó con 3 puntos y 7 asistencias; Tortu apenas aportó un punto.
Arrancamos con lo que decidió la noche: Hapoel Tel Aviv fue a la línea de tiros libres en el momento caliente, metió lo que tenía que meter y se llevó un 102-98 que duele del otro lado. Lo vimos todos: el Madrid se quedó con las manos vacías otra vez y ya suma tres caídas en sus tres presentaciones en esta Euroliga. Un arranque que no aparece en ningún libro de historia del club.
El equipo de Pedro Martínez había arrancado en llamas, pero del lado equivocado. LeDay y Caboclo le pasaron por encima en el primer tiempo y al descanso se fueron 63-43 arriba los israelíes. Veinte de diferencia que parecían una sentencia.
La reacción que no alcanzó
Pero este Madrid no se rinde nunca. Salió del vestuario con otra cara: 17 puntos al hilo, Tavares haciendo daño cerca del aro, Smith afinando la mira desde tres, Maledon y Luwawu-Cabarrot quebrando con penetraciones. En un rato el visitante pasó al frente 75-74 y el partido se transformó en otra cosa.
El tercer cuarto terminó 75-75 y todo quedaba para el último período. Ahí, cuando más pesa la jerarquía europea, al Merengue se le nubló el ataque. Hapoel recuperó el control desde la línea y selló una victoria que los argentinos sintieron bien de cerca.
La noche de los argentinos
- Facundo Campazzo: 3 puntos y 7 asistencias en 22 minutos. Manejó los tiempos, pero no tuvo peso en el goleo.
- Gabriel Deck (Tortu): apenas un punto. Ingreso desde el banco y poca participación en la rotación de Martínez.
- Walter Tavares: el único grande que respondió, con puntos y rebotes en la zona pintada.
- Théo Maledon y Luwawu-Cabarrot: los motores de la remontada con sus penetraciones.
El dato que duele lo dice todo: es la primera vez en 68 años, desde que se creó la Copa de Europa en 1958, que el Madrid pierde sus tres primeros partidos en una competencia europea. Después de tocar la Supercopa hace apenas doce días, el contraste no puede ser más fuerte.
El fixture que viene no regala nada. El fin de semana el Madrid tiene que ajustar rápido la defensa del primer tiempo y sostener los 40 minutos la intensidad que mostró en la remontada. Porque si repite arranque así en la próxima gira europea, la historia va a dejar de ser una rareza y va a empezar a parecer costumbre.
