El último baile vale oro: una camiseta del 98 se pagó 14 millones y rompió todos los récords del básquet
Ron Firman, un inversor de Miami, se quedó con la roja número 23 que el 5 de junio de 1998 Jordan usó en el segundo partido de las Finales ante Utah. Hunt Auctions confirmó que es la prenda de colección más cara de la historia de la NBA.
A los 35 segundos del segundo chico, en la madrugada del 5 de junio de 1998, Michael Jordan agarró la pelota, amagó a Bryon Russell y se fue derecho al aro. Esa noche del United Center, en Chicago, los Bulls igualaron la serie 1-1 contra Utah Jazz con una paliza 93-88, y Su Majestad terminó con 37 puntos, 5 rebotes y 3 robos. Lo que nadie imaginaba es que la camiseta roja que transpiró esa actuación, la número 23 autografiada, iba a venderse 27 años después por la friolera de 14 millones de dólares, en una operación privada que pulverizó todos los récords para objetos de colección del básquet.
El comprador es Ron Firman, un inversor inmobiliario radicado en Miami que se llevó la prenda a cambio de una cifra sideral. La casa de subastas Hunt Auctions, con sede en Pensilvania, ofició de intermediaria y confirmó la operación esta semana. La camiseta tiene procedencia impecable: los Bulls la entregaron al staff del equipo tras el partido, pasó a manos de un coleccionista en 2003 y recién ahora cambió de dueño por segunda vez en más de dos décadas. Todo documentado, con fotos del match-up incluido.
Firman habló y se mostró emocionado
Lo vimos todos: el precio es de otro planeta. El propio Firman salió a explicar por qué metió esa plata. “Michael Jordan fue un jugador increíblemente talentoso que es admirado en todo el mundo. Estoy muy emocionado por la compra”, dijo, con una sonrisa de oreja a oreja. David Hunt, presidente de la casa de subastas, fue más allá y comparó la memorabilia de MJ con las obras de arte más codiciadas del planeta. “La memorabilia de Jordan ha escalado a una clase de activo de élite más típicamente reservada para obras de arte icónicas”, sostuvo.
Las tres camisetas del último baile, un tesoro
- Camiseta del partido 1 (Finales 1998): vendida en 2022 por 10,1 millones de dólares.
- Camiseta del partido 3 (Finales 1998): subastada en septiembre de 2024 por 12,3 millones de dólares.
- Camiseta del partido 2 (Finales 1998): acaba de cambiar de manos por 14 millones de dólares.
- Total acumulado por las tres prendas: 36,4 millones de dólares, una locura.
Chicago terminó ganando aquellas Finales 4-2 y se coronó por sexta vez. Fue el último título de Jordan con los Bulls y la última vez que se puso la 23 con el toro en el pecho. Ese cierre de carrera, el documental The Last Dance y el morbo mundial por el adiós del mejor de todos explican, en gran parte, por qué cada objeto de aquella temporada se cotiza como si fuera un Van Gogh conpropio logo.
Igual, hay un techo: el récord absoluto para una prenda deportiva sigue siendo de otro deporte. En 2024, la camiseta de Babe Ruth de la Serie Mundial de 1932 se pagó 24,12 millones de dólares. Por ahora, al menos, el Bambino le gana la pulseada al 23. Pero si en los próximos meses aparece la casaca del sexto partido, la del cierre soñado en Utah, no me extrañaría que el número se vuele por los aires.
Mientras tanto, este finde no hay NBA: la liga ya arrancó su temporada regular y nosotros seguimos masticando el gusto amargo de no poder comprar ni una réplica a 14 palos. Lo que sí podemos hacer es sentarnos a ver algún clásico de aquella serie 98 y recordar, una vez más, por qué Jordan sigue moviendo montañas, incluso en el mercado del arte.
