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Lunes, 19 de octubre de 2026
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En el norte neuquino todavía se puede pescar, pero con la trampa del cupo

Los embalses Piedra del Águila y Alicurá mantienen habilitada su Zona 2 hasta fin de octubre, con un tope de cinco truchas arcoíris por permiso. En la Ruta 237, los controles se intensificaron y las infracciones cayeron un 60% respecto de la temporada pasada.

Por Damián ChayleSociedad y vida cotidiana · · hace 2 h
En el norte neuquino todavía se puede pescar, pero con la trampa del cupo

Acá arriba, en la Patagonia neuquina, el sol cae de lleno sobre la Ruta 237 y la mañana ya empieza a tomar ese tinte fresco que invita a cargar el cañón en el baúl y probar suerte antes de que llegue el calor de pleno verano, aunque lo cierto es que el calendario de la pesca tiene sus bemoles y no siempre deja hacer lo que uno quisiera cuando todavía falta un mes entero para la apertura formal de la temporada.

Lo concreto es este: los embalses Piedra del Águila y Alicurá, dos de los espejos de agua más concurridos por los pescadores que bajan desde el norte hacia la cordillera, mantienen habilitada su Zona 2 hasta el 31 de octubre, así que todavía queda una ventana corta para quienes quieren mojar la línea antes de tiempo, siempre y cuando se jueguen dentro de las reglas que fija la Dirección Provincial de Fauna.

Las reglas que hay que respetar antes del 1 de noviembre

  • El permiso habilita la captura de hasta cinco truchas arcoíris como tope, sin excepciones.
  • La actividad está permitida únicamente en horario diurno, queda prohibida la pesca nocturna.
  • Pasado el 31 de octubre, la Zona 2 se cierra y hay que esperar la apertura general del 1 de noviembre.
  • El 1 de noviembre abre la temporada 2026-2027 en la mayoría de ríos y lagos neuquinos, con opciones mucho más amplias y pesca liberada.

Ahora bien, lo que a simple vista parece una norma sencilla de cumplir se topa con una realidad bastante más incómoda cuando uno se cruza con un control sobre la ruta, y acá es donde la cosa se pone seria porque el corredor que une Neuquén capital con Villa La Angostura y pasa pegado a varios embalses populares se transformó, con el correr de los meses, en un verdadero filtro para los pescadores que se pasan de vivos con el cupo.

La Ruta 237 como corredor de control

Personal de Fauna y de la División Brigada Rural y Montada del Limay trabajan en operativos conjuntos a lo largo de distintos kilómetros de ese corredor, y según lo que informó la Dirección Provincial de Fauna, desde que se reforzaron los patrullajes el número de infracciones detectadas cayó un 60% respecto de la temporada anterior, un dato que muestra que la presencia en la ruta pesa y se nota, aunque por lo que se ve en los partes oficiales todavía hay quienes siguen tentando a la suerte.

Un caso reciente que terminó en sumario

Esta misma semana, a la altura del kilómetro 1304, los agentes revisaron un Chevrolet Prisma y se encontraron con 42 truchas arcoíris en el baúl, varias ya sin cabeza y listas para el freezer, una cifra que multiplica por más de ocho el cupo legal vigente y que terminó con un acta de infracción labrada bajo la Ley Provincial de Fauna Silvestre Nº 2539, con el conductor sumariado y el vehículo retenido hasta que se resuelva su situación.

Lo de los 42 ejemplares no es un hecho aislado ni mucho menos, porque en mayo pasado, sobre el kilómetro 1353 de la misma ruta, se secuestraron 31 truchas, y unos meses antes, en marzo, tres vehículos fueron incautados junto a truchas faenadas y carne de ciervo, de modo que los antecedentes marcan un patrón bastante claro y confirman que la 237 es un corredor de control habitual, no un paso libre como algunos parecen creer.

Qué conviene tener en cuenta antes de salir

  • Llevar el permiso provincial vigente y el DNI encima, porque en el operativo lo primero que piden es la documentación.
  • Confirmar en la página de Fauna la zona habilitada del embalse al que se va a ir, ya que no todos los sectores están abiertos por igual.
  • Respetar el cupo de cinco truchas arcoíris y el horario diurno, que son los dos puntos donde más se incurre en infracción.
  • Tener en cuenta que noviembre abre la temporada completa y que, a partir del 1, se amplía el abanico de ríos y lagos habilitados.

Con noviembre a días de empezar y la temporada completa por abrirse, lo más sensato es verificar el permiso vigente, confirmar las condiciones específicas del embalse al que se quiera ir y, sobre todo, no tentar a la suerte con un baúl lleno de truchas que nadie va a poder explicar de dónde salieron, porque como me dijo un vecino de Piedra del Águila, un pueblo que vive mirando el agua: "Acá la pesca se cuida todo el año, no solo cuando viene el turista".

DC
Damián ChayleSociedad y vida cotidiana

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