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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Garbanzos al horno con zanahoria y aderezo de tahini: una propuesta templada

La preparación combina legumbres y verduras en fuente, con una cocción de media hora y una salsa de sésamo que se suma al final. Las hojas verdes, un cereal o crackers de semillas completan el plato.

Por Claudia GuitiánTurismo · · hace 12 d
Garbanzos al horno con zanahoria y aderezo de tahini: una propuesta templada

Una preparación al horno reúne garbanzos cocidos, zanahoria y cebolla de verdeo, y los termina con una salsa a base de tahini, limón y salsa de soja. La intervención del sésamo se da en dos instancias: como pasta dentro del aderezo y como aceite rociado en la última instancia. El plato se sirve templado y admite variantes de acuerdo con el acompañamiento que se elija.

La cocción en fuente

Para la parte que va al horno se utiliza una fuente adecuada, donde los garbanzos se concentran en la zona central y, alrededor, se disponen las zanahorias cortadas en láminas delgadas junto con el verdeo picado. Los condimentos señalados son pimentón dulce, jengibre en polvo, orégano seco, sal y pimienta. Sobre ese conjunto se incorporan dos cucharadas de aceite de oliva y se mezcla para repartir tanto el aceite como los condimentos. La cocción es de treinta minutos, con una pausa a los quince minutos para revolver. La temperatura del horno no figura en la receta, como tampoco las cantidades exactas de garbanzos y verduras, por lo que conviene ajustar el calor al comportamiento habitual del equipo que se utilice.

El aderezo y el armado final

La salsa se prepara en un bol aparte. Allí se unen el tahini, el jugo de limón, la salsa de soja y una cucharada de aceite de oliva. Luego se añade agua caliente y se bate con energía. Aunque al principio la preparación puede parecer cortada, al continuar revolviendo toma una consistencia cremosa y un tono blanquecino. Cuando la fuente sale del horno, esa mezcla se vuelca sobre los garbanzos y las verduras y se distribuye con movimientos envolventes. Por último, se suma pimienta negra recién agregada y una pequeña cantidad de aceite de sésamo, que termina de perfumar el conjunto antes de llevarlo a la mesa.

Con qué servirla en la mesa

  • Hojas verdes, para una versión más liviana.
  • Una porción de cereal cocido, si se busca un plato más abundante.
  • Crackers de semillas, sin sumar otra preparación, para una mesa fría junto a la ensalada templada.

Queda a criterio de quien cocine decidir el acompañamiento, ya que la receta admite las tres variantes sin alterar la base de garbanzos, zanahoria y verdeo. Quienes prefieran evitar la soja pueden reemplazarla por una pizca de sal extra en el aderezo, mientras que el aceite de sésamo puede moderarse en función del gusto de cada comensal.

CG

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