Gates impulsa un nuevo organismo internacional para ponerles límites a los sistemas de inteligencia artificial
El cofundador de Microsoft presentó un plan que combina los regímenes de inspección nuclear, la seguridad aérea y los acuerdos por la capa de ozono, y avanza hacia una reunión con Xi Jinping para coordinar restricciones sobre los modelos capaces de diseñar agentes biológicos.
El cofundador de Microsoft, Bill Gates, publicó esta semana un documento en el que propone la creación de un organismo supranacional encargado de auditar los sistemas de inteligencia artificial a escala mundial, una arquitectura que reuniría elementos de tres regímenes internacionales ya en funcionamiento. La iniciativa apunta a fijar reglas comunes para el desarrollo de la tecnología y, según el propio Gates, requiere de manera indispensable la cooperación entre Estados Unidos y China para poder prosperar.
Tres modelos para una nueva arquitectura
La propuesta se apoya en tres referencias concretas. En primer lugar, el régimen de inspecciones nucleares, que estableció mecanismos de verificación sobre armas y materiales atómicos. En segundo término, los estándares de seguridad de la aviación civil, diseñados para coordinar normas técnicas entre países con intereses muy diversos. Por último, los acuerdos internacionales que lograron frenar el deterioro de la capa de ozono, un caso donde la cooperación global permitió reducir de manera sostenida el uso de sustancias dañinas. Gates no definió aún si el nuevo organismo debería crearse desde cero o si convendría ampliar alguna institución ya existente, aunque dejó planteada la necesidad de dotarlo de facultades concretas de auditoría.
“El mundo entero se sumaría a esa iniciativa.”Bill Gates
En paralelo, el equipo de Gates trabaja en la organización de un encuentro con el presidente de China, Xi Jinping, previsto de manera provisoria para noviembre. Aunque la reunión no se encuentra confirmada, la lógica que expuso el propio Gates resulta clara: si Estados Unidos tomara primero la decisión de imponer restricciones sobre determinados modelos de inteligencia artificial, China estaría en condiciones de sumarse, y con ella el resto del mundo. Esa secuencia, sostuvo, evitaría que las superpotencias quedaran atrapadas en una carrera sin controles.
Donde debería concentrarse la vigilancia
Entre las áreas que el eventual marco regulatorio debería priorizar, Gates destacó los sistemas capaces de diseñar nuevas moléculas o de facilitar ataques biológicos. Precisó, no obstante, que vigilar esas capacidades no significa frenar industrias enteras. La supervisión podría limitarse a los usos considerados de mayor riesgo, sin bloquear aplicaciones en medicina, investigación científica o desarrollo de fármacos, campos donde la inteligencia artificial ofrece márgenes enormes de avance.
Impuestos, cupos laborales y el precedente del Alzheimer
El plan también contempla medidas de orden económico. Una de ellas prevé la creación de un impuesto sobre los ingresos de las empresas que reemplacen trabajadores con resultados generados por inteligencia artificial, con el objetivo de financiar redes de protección social para los sectores más afectados por la automatización. Otra propuesta reserva hasta el cuarenta por ciento de los puestos de trabajo actuales para personas, en aquellas áreas donde el vínculo humano resulta irreemplazable. Gates mencionó como ejemplo la atención que recibió su padre durante la enfermedad de Alzheimer que padeció, un caso donde la presencia y el acompañamiento de quienes lo cuidaron no admitían sustitución algorítmica.
Consultado sobre el rol de las propias empresas del sector, Gates adoptó una postura firme. Reconoció que resulta positivo que algunas compañías dedicadas a la inteligencia artificial estén proponiendo soluciones a los desafíos que su propia tecnología plantea, pero advirtió que no debería esperarse que sean ellas quienes conduzcan el proceso. Sostuvo, además, que varios de los problemas en juego exceden la especialización técnica de las firmas del rubro y que cualquier esquema serio demandará intervención directa de los Estados. El plan se presenta, en definitiva, como un intento por ordenar una que hasta ahora avanzó con más promesas que acuerdos, y por dotar a la comunidad internacional de herramientas concretas para evitar que los riesgos más graves queden librados al criterio de cada mercado.
Para acercar precisiones, tarifas o referencias adicionales sobre el documento difundido por Gates, la sección de Turismo de este portal recomienda consultar los canales oficiales de la Fundación Gates y los comunicados de prensa de Microsoft, donde se publica el texto completo y sus anexos técnicos.
