Hairspray cerró a lo grande y una "ficción filosófica" se metió en el podio de la semana
El musical se despidió de la temporada en lo más alto del ranking de Aadet. En el noveno puesto apareció la sorpresa: Mamá, soy un idiota, con Sztajnszrajber y Mazur, que con apenas dos funciones superó a títulos con seis en cartel.
Me acomodé en la fila del Coliseo con la sensación de estar despidiendo a alguien. La gente hablaba bajito, como en los velorios alegres, y cuando se abrieron las puertas y arrancó Hairspray quedó claro por qué el musical se llevó el primer puesto del ranking semanal de Aadet: Damián Betular, Alejandra Radano y Sofía Morandi le meten una energía que contagia desde la butaca de adelante hasta la del fondo. El título cerró su temporada 2026 con esa distinción y volverá en marzo del año que viene, así que quienes se lo perdieron ya tienen fecha para anotar en la agenda.
El podio lo completaron dos pesos pesados del circuito comercial porteño. Segundo se ubicó Sottovoce, la comedia que encabezan Fernán Mirás, Carla Peterson, Adrián Suar y Lorena Vega, y tercero Desde el jardín, con Guillermo Francella, que viene haciendo temporada en el Metropolitan, una sala más chica que el Coliseo y El Nacional, donde están los otros dos. El detalle no es menor: con menos butacas, Francella igual se metió entre los tres más vistos, lo que habla de una convocatoria que no depende del tamaño de la pantalla sino del nombre en la marquesina.
El top cinco y la segunda mitad del ranking
El cuarto y quinto puesto los ocuparon Rocky, con Nicolás Vázquez y Dai Fernández en el Lola Membrives, y Una navidad de mierda, con Verónica Llinás, Alejo García Pintos, Anita Gutiérrez y Tomás Fonzi en el Premier. Después aparecieron Berlín, Berlín con Pablo Rago, Cuestión de género con Moria Casán y Jorge Marrale, y Annie, con Lizy Tagliani, Miguel Ángel Rodríguez y Julieta Nair Calvo, una grilla que muestra cómo conviven comedias, musicales y dramas familiares sin pelearse por el mismo público.
La sorpresa de la semana
Pero el dato que me hizo levantar las cejas fue el noveno lugar. Mamá, soy un idiota, la propuesta que el filósofo Darío Sztajnszrajber construyó junto a la coreógrafa Leticia Mazur en el Teatro Politeama, se metió en el top ten con apenas dos funciones en la semana. Definida como una ficción filosófica que parte de una pérdida biográfica real, la obra superó a La función que sale mal, que en el mismo período había sumado seis representaciones. Cuando un espectáculo con dos únicas funciones le gana en el conteo a uno que ofrece seis, algo está pasando con la sala: la gente sale recomendándola, y eso se nota en la fila del sábado a la noche.
El cierre fuera del circuito
Mientras tanto, del lado de la cartelera oficial hubo otro cierre para celebrar. Invasiones I, la ópera rock con Elena Roger en el Teatro San Martín, bajó el telón el domingo con 88 funciones y sala llena, una cifra que habla de un público fiel que volvió una y otra vez a verla. Con esa despedida, la semana que se fue deja dos mensajes claros: el musical grande sigue siendo el rey de la calle Corrientes, y en las salas chicas aparecen las joyitas que se ganan al espectador recomendación a recomendación.
