Halloween: The Game pone a Michael Myers a cazar vecinos puerta a puerta y eso lo cambia todo
El nuevo título asimétrico de IllFonic llega a PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC con una vuelta de tuerca: los civiles de Haddonfield, controlados por la inteligencia artificial, son los verdaderos rehenes de la partida.
Lo imagino de noche, con la pantalla en penumbras y el joystick firme: soy uno de los cuatro que corre por Haddonfield mientras Michael Myers avanza lento entre las casas. Esa sensación, la de no saber si el monstruo está agazapado detrás de un arbusto o cruzando la calle sin apuro, es la que IllFonic volvió a poner sobre la mesa con Halloween: The Game, el nuevo lanzamiento del estudio que ya había probado suerte en el género con Friday the 13th: The Game y Killer Klowns From Outer Space. El juego ya está disponible para PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC.
La estructura es la conocida del asimétrico: un jugador encarna al villano y cuatro intentan sobrevivir. Pero acá el reloj no marca diez minutos eternos sino veinte, y el objetivo no se limita a escapar. Los supervivientes tienen que recorrer el vecindario, tocar timbres, advertir a los vecinos, entregarles armas, esconderlos o escoltarlos hacia las salidas. La inteligencia artificial maneja a esos civiles, y la victoria se consigue si la mayoría logra salir con vida, incluso cuando alguno de los jugadores humanos ya cayó en el intento.
Cuatro atributos y un regreso que no es el de siempre
Cada personaje jugable llega repartido en cuatro atributos bien marcados: Atletismo, que define la velocidad de desplazamiento; Personalidad, que sirve para convencer a los vecinos y coordinar llamadas a la policía; Ingenio, clave para reparar vehículos y disparar con criterio; y Capacidad, la resistencia y el daño en el cuerpo a cuerpo. Laurie Strode, la protagonista del filme original de John Carpenter, trae ventajas pasivas pensadas para el sigilo y, como detalle que puede cambiar una partida, extiende un diez por ciento el tiempo en que Myers queda aturdido cuando un jugador logra derribarlo.
Algo que distingue al título de otros exponentes del género es qué pasa cuando un superviviente muere: no queda mirando. Reaparece como agente de policía y, bajo condiciones específicas, puede tomar el rol del Dr. Samuel Loomis, con la chance de dispararle a Myers y organizar al grupo para contenerlo. La idea es que la partida nunca se quede sin brazos para pelear.
Myers premia al que sabe esperar
Del lado del asesino, la propuesta pide paciencia. Acechar a las víctimas desde lejos llena una barra que habilita ejecuciones ambientales y dispara un estado de mayor poder. El Shape Jump permite fundirse con zonas oscuras y reaparecer en otro punto del mapa donde los supervivientes no tengan visión directa, sin necesidad de correr ni delatar posición. En la práctica, jugar a las piñas todo el tiempo sale caro: el juego penaliza el avance agresivo.
Lo que viene después del lanzamiento
El sistema de progresión se apoya en árboles de habilidades desbloqueables para ambos bandos, con cartas de distintas rarezas que se gestionan desde un menú propio. El estudio adelantó que el contenido se va a expandir con nuevos mapas, personajes y modos, aunque por ahora no hay fechas firmes. La promesa es que Haddonfield siga poblándose de vecinos a los que hay que salvar antes de que la noche cierre.
