Haval H7 en la Argentina: dos caminos para el bolsillo, uno solo para el garaje
El SUV mediano de GWM se ofrece con motor naftero y tracción integral o con sistema híbrido autorrecargable. La diferencia de precio es de apenas mil dólares, pero la de consumo en ciudad supera el doble.
Desde que arrancó la semana, el termómetro en la zona pampeana viene mostrando mañanas frescas y tardes que todavía invitan a planificar viajes largos, y es justamente en ese contexto donde se mueve la conversación que me llegó esta semana desde una concesionaria de la marca GWM en Buenos Aires: llegó al país el Haval H7, un SUV de 4,80 metros de largo con cinco plazas, dos motorizaciones y una diferencia de apenas mil dólares entre la versión naftera y la híbrida, un dato que, como les voy a contar, pesa más en el uso cotidiano que en la factura inicial.
La versión de entrada es la 2.0 Turbo 4WD, con motor naftero, 228 caballos de fuerza, caja automática de nueve velocidades y tracción integral con ocho modos de conducción, incluidos los ajustes específicos para nieve, barro y arena. Su precio es de 36.900 dólares. La alternativa híbrida HEV 2WD, en cambio, suma un motor eléctrico al naftero 1.5 Turbo, entrega 243 caballos en conjunto y se ofrece a 37.900 dólares. La batería de esta última se recarga sola, sin necesidad de enchufar el vehículo a la red eléctrica.
El consumo, ese dato que define la economía real
Porque del surco a la góndola el camino siempre es el mismo, y en este caso lo que se traduce en pesos al final del mes es la nafta o el gasoil que el H7 pide en cada repostada. Los valores declarados por la automotriz marcan diferencias marcadas según el ámbito de uso. En ciudad, la versión naftera consume 11,1 litros cada cien kilómetros, mientras que la híbrida se queda en 4,3 litros para la misma distancia. En ruta, los registros se acercan: 6,4 litros la naftera y 5,8 la híbrida cada cien kilómetros. Para el ciclo mixto, la compañía informa 8,1 y 5,6 litros, respectivamente.
Quien haga muchos trayectos urbanos va a sentir el ahorro en el tanque; quien use el SUV principalmente para rutas, la diferencia se diluye bastante. En cualquiera de los dos casos, la cobertura de garantía es la misma: siete años o 150.000 kilómetros para el vehículo completo, y ocho años o 160.000 kilómetros para la batería del modelo híbrido.
Equipamiento y seguridad, iguales para las dos versiones
- Asientos delanteros con regulación eléctrica y ventilación.
- Techo panorámico con apertura eléctrica.
- Cargador inalámbrico para celulares.
- Respaldos traseros regulables y plegables para ampliar la carga.
- Seis airbags, cámara de 360 grados y frenado autónomo de emergencia con detección de peatones y ciclistas.
- Control crucero adaptativo, asistente de mantenimiento de carril y monitoreo de punto ciego.
“Lo que todavía no resolvió el Estado es algo que varios lectores me plantearon en la última nota sobre importados: la falta de un esquema claro y estable para la llegada de vehículos híbridos y electrificados al país, con cupos que cambian de un mes a otro y valores de dólar que complican cualquier comparación seria entre lo que sale acá y lo que se paga en otros mercados de la región.”Norma Segura
Mientras tanto, la elección entre las dos versiones del Haval termina siendo una decisión personal, atravesada por el uso cotidiano y por el bolsillo. El precio inicial está casi empatado, la garantía también, el equipamiento es idéntico y la seguridad se ofrece completa en ambos casos. Donde sí aparece la brecha es en el consumo urbano, donde la híbrida gasta menos de la mitad de combustible. Para los lectores que me preguntaron por WhatsApp cuál de las dos conviene, la respuesta es la misma de siempre: depende de cuántos kilómetros se hagan en ciudad y de cuánto se valore el silencio del motor eléctrico en el tránsito de todos los días.
