Saltar al contenido
Sábado, 17 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

Holder mostró los dos cuerpos que habitó y los dos lo dejaron a oscuras

El exparticipante de Gran Hermano puso en fila una foto de mayo de 2025, cuando pesaba 125 kilos tras meses de encierro y comida chatarra, y otra de julio de este año en Ibiza, con una definición que él mismo desmintió como saludable. Pidió cuidar la salud mental y contó que se hizo un implante capilar.

Por Norma SeguraVitivinicultura y campo · · hace 35 d
Holder mostró los dos cuerpos que habitó y los dos lo dejaron a oscuras

En mayo de 2025, Tomás Holder se paró frente a una balanza y el número le devolvió 125 kilos. Hacía siete meses que había colgado la rutina de gimnasio, se recluía en su casa y pasaba hasta doce horas por día frente a la PlayStation, mientras la alimentación se sostenía sobre comida chatarra. "No encontraba rumbo, no encontraba soluciones", resumió al recordar esa etapa, que en su relato aparece asociada a un pozo emocional del que, dice, le costó salir.

El cuerpo de Ibiza y la trampa del "antes y después"

Meses después, en julio de este año, el mismo joven bajó en Ibiza con una definición muscular que le valió comentarios elogiosos en playas y boliches. Pero lejos de celebrar esa imagen como un trofeo, Holder salió a desactivar la euforia: "Mi cuerpo no es real, ni sano y tiene un soporte químico". La frase, que volvió a circular esta semana, funcionó como una advertencia sobre el espejismo de las transformaciones exprés que inundan las redes.

Detrás de esa foto hubo cinco meses de control estricto de la alimentación. Y también, según contó, un derrumbe silencioso: desarrolló culpa al comer y quedó condicionado por la balanza. Comer una hamburguesa, algo que antes disfrutaba, se volvió un campo de conflicto. Es el precio íntimo que describió por llegar a la postal de Ibiza, y la razón por la que insiste en que aquel estado tampoco era salud.

  • Mayo de 2025: 125 kilos, siete meses sin entrenar, hasta doce horas diarias de PlayStation y una dieta sostenida en ultraprocesados.
  • Julio de este año: definición visible en Ibiza, conseguida tras cinco meses de control alimentario estricto.
  • Perjuicios asociados: culpa al comer, obsesión con la balanza y un físico logrado con "soporte químico" que él mismo considera insostenible.
  • Marzo de este año: implante capilar para corregir entradas que antes disimulaba con el corte de pelo.
  • Desmintió retoques faciales y atribuyó los cambios en sus facciones a la dieta y al uso de barba.
“Cuiden su salud y sobre todo su salud mental.”Tomás Holder

Como periodista que recorre el surco argentino y la mesa de los argentinos semana tras semana, me quedo pensando en algo que esta historia pone en blanco sobre negro: la presión por mostrarse, la vara imposible del "antes y después" y el negocio enorme que se monta alrededor de cuerpos que ni sus propios dueños logran habitar en paz. Holder tuvo la lucidez, o la urgencia, de romper su propio relato antes de que se convirtiera en manual. Lo hizo mostrando la foto de mayo, la que guardó por vergüenza durante meses, para acompañar a quien esté pasando por algo parecido.

Lo que el Estado todavía no resolvió es lo de siempre: políticas serias de salud mental accesibles, financiamiento real para tratar los trastornos de conducta alimentaria y campañas que desmonten, de una vez, la publicidad encubierta en estas publicaciones. Mientras eso no exista, cada cuerpo exhibido en una playa de Ibiza seguirá siendo, para miles de pibes y pibas, un horizonte tan atractivo como falso. Y la pregunta queda abierta: cómo se vive, del lado de adentro, la presión que imponen las imágenes que vemos en redes.

NS
Norma SeguraVitivinicultura y campo

Te puede interesar