Horacito cumple 60 años en el Bajo y la familia Hernández prepara el festejo con una receta que pasó de padre a hijos
La pizzería más antigua de Neuquén, fundada en 1966 por Jorge Hernández y Delia Alcaraz, celebra seis décadas con la misma masa al molde. Sus hijos Horacio y Claudio, que aprendieron el oficio desde chicos, inauguran un salón nuevo y renuevan la carta sin perder la tradición.
Acá arriba, en el Bajo neuquino, el sol de la mañana pega fuerte sobre las veredas todavía medio dormidas y uno se cruza con la historia sin buscarla mucho. A media cuadra de la calle Félix San Martín, en el 544, un cartel viejo anuncia pizzas al molde y un olor a queso y harina se mete en la calle antes de que abra el local. Es Horacito, la pizzería más antigua de Neuquén, y este jueves tiene motivos de sobra: cumple 60 años.
La historia empieza en 1966, cuando Jorge Hernández y Delia Alcaraz abrieron un pequeño local en Perito Moreno 446. Jorge había aprendido el oficio en una panadería desde los nueve años y ya tenía experiencia en otros negocios de comida. Con esa formación y una receta de masa al molde que se mantuvo intacta durante décadas, la pareja levantó lo que se convertiría en el comercio gastronómico más longevo de la ciudad.
Una receta que pasó de padre a hijos en el Bajo neuquino
Los hijos de Jorge y Delia, Horacio y Claudio, crecieron entre el mostrador y la vereda. A los 10 y 13 años ya cargaban heladeras, armaban cajas y atendían mesas, no por obligación formal sino como parte de la vida cotidiana. "Era ir a manotear alguna factura y cuernitos para comer. Teníamos todo al alcance", recuerda Claudio, en diálogo con este portal.
El local pasó por tres direcciones antes de arraigarse donde sigue hoy: primero en Perito Moreno, después en Chile y Don Bosco, donde llegaron a vender unas 120 pizzas por día, y desde 1981 en Félix San Martín 544. Cuando se mudaron a esa última dirección, el lugar era chico, las calles de tierra y había un canal de desagüe en la vereda de enfrente. Con el tiempo se fue ampliando hasta funcionar hoy con siete trabajadores y un ritmo de atención que la familia sostiene sin prisa.
- Fundada en 1966 por Jorge Hernández y Delia Alcaraz en Perito Moreno 446.
- Trasladada a Chile y Don Bosco y, desde 1981, a Félix San Martín 544.
- Masa al molde como receta central, conservada durante cuatro décadas sin variaciones.
- Carta original de seis variedades: jamón y queso, fugazeta, muzzarella, especial con morrón, fugaza y anchoas.
- Hoy ofrece 18 variedades, ampliadas cuando Horacio y Claudio tomaron el negocio.
- Nuevo salón con capacidad para unas 70 personas, listo para inaugurarse antes de fin de mes.
La herencia más delicada: los secretos de la masa
El momento más sensible del traspaso generacional llegó cuando Jorge ya no pudo seguir amasando por su salud. Manejaba los tiempos y las cantidades sin que nadie interviniera, y la receta vivía exclusivamente en sus manos. Claudio fue hasta la clínica y le pidió precisiones: "Me dio las cantidades de todo para comenzar a amasar. Me dio hasta el peso que debe llevar cada bollo", cuenta. Alcanzar el punto exacto demandó entre dos y tres meses de prueba, hasta que la textura de la masa coincidió con la de siempre.
La conducción actual del negocio quedó en manos de los hermanos tras la muerte de Delia en 2005. Ese año decidieron ampliar la carta, que durante cuarenta años se había mantenido con sólo seis variedades por decisión explícita del fundador. Los clientes fueron pidiendo más opciones y los hermanos respondieron, aunque la masa al molde siguió siendo la misma de siempre.
Para este jueves está prevista la celebración por los 60 años, con clientes habituales, familias y amigos que pasaron por el local a lo largo de las décadas. Si los plazos se cumplen, antes de fin de mes quedará inaugurado el salón nuevo, con capacidad para unas 70 personas, una inversión que llega justo cuando la pizzería entra en su séptima década.
“Era ir a manotear alguna factura y cuernitos para comer. Teníamos todo al alcance”Claudio Hernández, codueño de Horacito
