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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Ivana Figueiras y Darío Cvitanich sellarán su compromiso en el Golf Club de Pacheco, en una jornada que privilegió los afectos por sobre el protocolo

La empresaria confirmó que la boda se realizará el 20 de marzo de 2027, sin ceremonia religiosa y con un festejo que apunta a ser distendido. Reveló detalles del pedido, del vestido que imagina y del destino de los anillos que recibió en sus relaciones anteriores.

Por Norma SeguraVitivinicultura y campo · · hace 7 d
Ivana Figueiras y Darío Cvitanich sellarán su compromiso en el Golf Club de Pacheco, en una jornada que privilegió los afectos por sobre el protocolo

Después de varias idas y vueltas que se especularon en el mundo del espectáculo y también en los pasillos del fútbol, Ivana Figueiras confirmó que el 20 de marzo de 2027 pasará por el Registro Civil y luego celebrará con los suyos en el Golf Club de Pacheco, un predio al que ambos llegaron a conocer como escenario de otros eventos sociales y que, en esta oportunidad, quieren resignificar con una fiesta a la medida de los tiempos que corren, lejos de los grandes fastos de otras épocas y más cerca de una reunión entre amigos y familia, donde la empresaria confía en que la calidez de la jornada termine de sellar lo que comenzó, según sus propias palabras, en una cena en un hotel que se filtró antes de tiempo por culpa de un fotógrafo improvisado.

La confirmación llegó en una de esas conversaciones extensas que Figueiras suele conceder, donde la voz de la empresaria se impone sin prisa y va desplegando cada detalle como quien acomoda piezas de un rompecabezas. En ese ida y vuelta, la mujer que supo construir un nombre propio en el mundo de la moda y los negocios contó que la decisión de postergar la fecha hasta marzo no fue un capricho sino una necesidad práctica: ella y Cvitanich quisieron tomarse el tiempo para organizar un evento que, en sus palabras, no los apurara, y por eso dejaron atrás la idea inicial de noviembre, que era la preferencia del exfutbolista, y se inclinaron por el 20 de marzo, un número que no eligieron al azar porque es el favorito de Cvitanich y, según explicó la propia Figueiras, terminó de sellar la elección cuando todavía dudaban entre esa fecha y alguna otra cercana.

Un pedido que se filtró antes de tiempo y un anillo que hubo que achicar

Sobre cómo se produjo el compromiso, Figueiras no escatimó en detalles y volvió a relatar lo que ya había contado en otras oportunidades pero que esta vez redondeó con la tranquilidad de quien ya tiene organizada la agenda. Esa noche, contó, fueron a comer a un hotel y la idea de Cvitanich era arrodillarse en algún momento de la velada, pero la sorpresa se terminó cuando una persona del lugar les sacó unas fotos y la novedad llegó a los teléfonos de conocidos antes de que el propio Darío pudiera hacer la pregunta formal, un episodio que, lejos de arruinar el momento, se transformó en una de las anécdotas que la pareja suele rememorar con humor cada vez que alguien les pregunta por esa noche en particular.

“Fuimos a comer y él me iba a proponer casamiento. Se filtró porque una persona del hotel nos sacó unas fotos. Ese día me hizo la propuesta y obviamente le dije que sí.”Ivana Figueiras

Esa misma noche, la empresaria recibió de manos de Cvitanich un anillo que, según ella misma reconoció, le quedó un poco grande y tuvo que ser ajustado en una joyería, un trámite menor que no empañó la emoción del momento y que la convirtió, sin quererlo, en la protagonista de una escena que describe con una mezcla de risa y de ternura difícil de igualar, porque, según dejó entrever, no es la primera vez que recibe una sortija de compromiso en su vida y por eso mismo sabe bien la diferencia entre una joya comprada por obligación y una elegida con intención.

Cinco anillos, cuatro destinos distintos

Lo que Figueiras no terminó de aclarar es qué hará con la quinta joya, la que en este momento lleva en su mano izquierda y que le regaló Cvitanich, aunque todo indica que, por el valor simbólico y por el momento que atraviesa, esa sortija será la única que permanezca en su colección personal cuando llegue el día de la boda, ya que las otras cuatro corrieron destinos bien diferentes, todos relatados por la propia interesada en sucesivas entrevistas, en lo que parece ser una decisión destinada a cerrar cada etapa sin rencores y con la mayor prolijidad posible.

El vestido, la lista y el futuro de la familia

En cuanto al look que imagina para el 20 de marzo de 2027, Figueiras se mostró prudente y explicó que todavía no terminó de definir el modelo, aunque ya trabaja junto a la diseñadora Joti Harriague en distintas alternativas. “Prefiero algo tranquilo y quizás corto”, reconoció, una definición que, en el universo de las bodas, marca un punto de inflexión porque se aleja de los tradicionaisvestidos largos y pomposos y deja entrever un perfil de novia que prioriza la comodidad y el movimiento por encima del impacto visual. En paralelo, la empresaria confirmó que la boda será únicamente por civil, sin ceremonia religiosa, y que esa decisión responde, sobre todo, a que Cvitanich ya pasó por un casamiento por Iglesia y no quiere repetir el rito. En relación con la lista de invitados, Figueiras anticipó que la convocatoria apunta a un número acotado de personas, con predominio de la familia y de allegados del entorno más cercano, mientras que, del lado del exfutbolista, podrían sumarse nombres vinculados al mundo del fútbol, aunque todavía no se cerró el listado definitivo, que recién se terminará de pulir en los próximos meses, ya con la fecha más cerca y con menos margen para sorpresas.

Sobre la posibilidad de sumar un integrante más a la familia, la respuesta de Figueiras fue tajante: no es un deseo que tenga porque ya es madre de dos hijas y se siente completa con esa conformación. Esa definición, dicha sin rodeos, despejó cualquier especulación que hubiera quedado dando vueltas en torno de una eventual paternidad compartida con Cvitanich y dejó en claro que, en lo inmediato, la energía de la pareja está puesta en la organización del casamiento y en consolidar este presente que, después de varias idas y vueltas, eligieron transitar juntos en una fecha que, a esta altura, ya parece marcada en el calendario de todos los que los siguen de cerca.

NS
Norma SeguraVitivinicultura y campo

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