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Miércoles, 21 de octubre de 2026
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La economía arrancó agosto sin aire: la industria y el comercio siguen sin levantar cabeza

El Estimador Mensal de Actividad Económica del INDEC mostró una suba de apenas 0,1% en agosto, insuficiente para revertir la caída de 2,9% de julio. La industria y el comercio mayorista fueron los rubros que más pesaron en el retroceso interanual.

Por Norma SeguraVitivinicultura y campo · · hace 1 h
La economía arrancó agosto sin aire: la industria y el comercio siguen sin levantar cabeza

Les cuento de arranque qué tiempo nos toca y por qué importa para el surco: en buena parte del país las lluvias de septiembre llegaron tarde, los perfiles de humedad están justos y el productor mira el cielo con la misma ansiedad con que mira los números que publica el INDEC, porque del clima y de la actividad económica depende, en gran medida, que la cosecha termine cerrando números en verde. Y el último parte oficial no trae buenas nuevas: la economía argentina prácticamente no recuperó terreno en agosto, según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE).

El organismo explicó que en agosto la actividad creció apenas 0,1% respecto de julio, un rebote casi imperceptible tras la baja de 2,9% que se había registrado en el mes previo. En la comparación interanual, contra agosto de 2025, la caída fue de 1,7%, y la tendencia-ciclo no mostró variación. Es decir, no hay ni recuperación ni deterioro marcado: la economía se quedó planchada en un piso bajo.

Un año con más meses en rojo que en verde

De los ocho meses que lleva 2026, sólo cuatro terminaron con resultado positivo en términos mensuales: enero (0,3%), marzo (2,6%), junio (0,8%) y ahora agosto, con ese tímido 0,1%. Febrero, abril, mayo y julio fueron a la baja. Aun así, en el acumulado enero-agosto la actividad muestra una mejora de 1,2% frente al mismo período del año pasado, lo que muestra que el arrastre positivo de los primeros meses sigue pesando más que los tropiezos recientes.

Cuando uno mira el EMAE por dentro, lo que ve es una economía partida en dos. De los quince rubros que lo componen, cinco crecieron en la comparación interanual y diez cayeron. Entre los que más empujaron hacia arriba se destacan Explotación de minas y canteras, con una suba de 11,1%, y Electricidad, gas y agua, con 4,3%. Hoteles y restaurantes también creció 3,1%, una señal de que el turismo y los servicios vinculados siguen moviendo la aguja. Entre los tres aportaron 0,6 puntos porcentuales a la variación interanual.

Lo que el campo siente cuando la industria se enfría

Hablo seguido con productores y les pido que me cuenten cómo aterrizan estos números en el surco, del surco a la góndola. Roberto, de la zona de Río Cuarto, me decía el otro día que la retracción no se ve sólo en lo que factura él, sino en lo que factura el pueblo entero: el taller, el almacenero, el corralón, todos sienten cuando una fábrica chica ajusta turnos o cuando el comercio cierra antes. Esa cadena es la que explica por qué Industria manufacturera (-3,2%) y Comercio mayorista, minorista y reparaciones (-3,5%) juntos le restaron 0,9 puntos porcentuales al EMAE: son los eslabones más cercanos al bolsillo de la gente y, por lo tanto, los que más rápido se contraen cuando el consumo se enfría.

“La debilidad de la industria y el comercio refleja las dificultades que atraviesan los sectores ligados al mercado interno, con consecuencias sobre la producción, el empleo y los ingresos.”Centro de Estudios para el Cambio Económico y el Crecimiento (CEPEC)

Qué dejó agosto y qué todavía no se resolvió

El balance que hace el CEPEC es sin vueltas: el resultado de agosto fue "mucho peor de lo esperado", porque se anticipaba un rebote más marcado tras el derrumbe de julio. La serie desestacionalizada casi no se recuperó y las cifras de julio tampoco se revisaron al alza, algo que hubiera dado algún margen de alivio. Lo que queda sobre la mesa, y eso es lo que el Estado todavía no resolvió, es cómo se sostienen en el tiempo los rubros que vienen creciendo a fuerza de consumo, cómo se reactiva la industria sin recurrir a parches de corto plazo y, sobre todo, cómo se devuelve el poder adquisitivo a las familias para que la rueda vuelva a girar desde abajo. Porque, como bien saben quienes viven del campo, sin ingreso en las ciudades del interior, no hay manera de que el Producto Bruto cierre números en verde.

Mientras esas respuestas no llegan, la foto que dejó agosto es la de una economía que arranca el último trimestre del año caminando, no corriendo. Y en el campo, caminar no alcanza: hace falta correr para que la próxima cosecha encuentre un mercado interno con algo de aire. La pregunta que me hago, y que les dejo a ustedes, es si en la zona donde viven ya se nota el golpe del comercio en retroceso o si, por el contrario, todavía hay algún bolsillo de resistencia que esté sosteniendo el consumo del pueblo.

NS
Norma SeguraVitivinicultura y campo

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