La mínima de octubre suma $505.748 con haber y bono, y la fecha de cobro se corta por el feriado del lunes 12
ANSES acreditará desde el jueves 8 según la terminación del DNI, con un aumento del 1,66% atado al IPC de agosto y un refuerzo de $70.000 que se prorratea para quienes superan la mínima. El lunes 12 no habrá pagos.
La mañana arrancó con cielo cubierto y una humedad que se siente en los huesos, de esas que obligan a pensar dos veces antes de salir a regar la quinta o revisar el alambrado, y mientras el termómetro se decide, en las oficinas de la Administración Nacional de Seguridad Social ya mueven papeles para lo que será una nueva vuelta de tuerca en los haberes de los jubilados, porque en octubre la mínima volverá a moverse, aunque sea apenas, y lo hará con un plus que se volvió costumbre: el bono de refuerzo que el Gobierno nacional viene sosteniendo desde hace meses para que el ingreso no quede tan lejos de la inflación.
Lo concreto, para el que mira la fecha en el almanaque con la misma ansiedad con la que el productor mira el cielo, es que la jubilación mínima de octubre llegará a $505.748,51, una cifra que se compone de dos pedazos bien diferenciados: por un lado, el haber actualizado en $435.748,51 tras el aumento del 1,66% que se aplicará este mes, y por el otro, el bono de $70.000 que se sigue depositando como un refuerzo aparte. Quienes cobren por encima de la mínima también recibirán un complemento, pero en su caso el importe será proporcional y funcionará a modo de puente hasta completar los $505.748,51, de modo que el monto final del refuerzo dependerá del haber que cada persona tenga hoy en su cuenta.
Cuándo se cobra, según el DNI
- Jueves 8 de octubre: DNI terminados en 0.
- Viernes 9 de octubre: DNI terminados en 1.
- Lunes 12 de octubre: no habrá acreditaciones por feriado.
- Martes 13 en adelante: continúa el cronograma para el resto de las terminaciones, según el calendario oficial de ANSES.
La suba del 1,66% no salió de la galera ni de un capricho oficial, sino que es el resultado directo de la fórmula de movilidad vigente, que toma como referencia el Índice de Precios al Consumidor que el INDEC publicó para agosto, de manera que el haber se acomoda al dato de inflación conocido y el bono se agrega por separado, como un parche que el Ejecutivo decidió mantener para que la jubilación más baja no quede tan descolocada frente al costo del supermercado, el gas, la medicación o el arreglo del techo, esos gastos que del surco a la góndola, y del mostrador a la mesa, se sienten cada vez más pesados en el bolsillo.
En criollo, lo que tiene que saber el jubilado que vive de la mínima es que el jueves 8, si su DNI termina en 0, o el viernes 9, si termina en 1, verá acreditados los $505.748,51, y que después habrá que esperar a que retome el cronograma, porque el lunes 12 el feriado interrumpe la cadena de pagos y no habrá depósitos, un detalle que obliga a planificar el gasto con un poco más de cuidado, sobre todo en los hogares donde cada quincena se estira con mate cocido y cálculo fino hasta el próximo cobro.
Lo que a esta altura todavía no está resuelto, y que pesa como un nubarrón sobre el final del invierno, es de dónde saldrá el dinero para sostener ese bono mes tras mes sin que se transforme en una promesa electoral cada vez más cara, porque la pregunta que sobrevuela cualquier oficina de ANSES y cualquier cocina de jubilado es si el refuerzo de $70.000 seguirá intacto en noviembre, en diciembre, en los meses que vienen, o si la motosierra que ajusta partidas por todos lados terminará pasando también por ese renglón que, para muchos adultos mayores, es la diferencia entre llegar a fin de mes o tener que pedirle una mano a un hijo, a un vecino o a un conocido del pueblo.
