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Sábado, 17 de octubre de 2026
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La mora de las familias duplica el promedio del sistema financiero argentino

El Banco Central reportó que la irregularidad en los créditos a hogares trepó al 12,8%, mientras que el indicador general cedió levemente a 7,6% y cortó una racha de 19 meses en alza. Las tasas para préstamos personales se mantienen cerca del pico de 2025 y la presión fiscal agrega un 25% al costo financiero total.

Por Verónica NievaEconomía y comercio · · hace 43 d
La mora de las familias duplica el promedio del sistema financiero argentino

La mora de los créditos otorgados a familias argentinas alcanzó en junio el 12,8% de la cartera de préstamos al sector privado, más del doble del promedio general del sistema financiero, que se ubicó en 7,6% según los datos difundidos por el Banco Central de la República Argentina. Es decir, casi uno de cada ocho pesos prestados a un hogar se encuentra hoy en situación irregular, un indicador que evidencia la persistente tensión que enfrenta el segmento de deudores personales frente a un escenario de tasas de interés todavía elevadas y una carga tributaria que no cede.

Vamos a los números. El 7,6% registrado en junio representa una baja marginal respecto del 7,7% de mayo y, lo que resulta más relevante, cortó una secuencia de diecinueve meses consecutivos en los que la mora del sistema había mostrado un comportamiento ascendente. Sin embargo, esa mejora en el agregado convive con un panorama mucho más complejo para las familias: mientras el indicador general cedió apenas una décima, la mora segmentada por tipo de deudor muestra que el segmento de hogares se mantiene en niveles estructuralmente más altos y prácticamente sin alivio respecto del cierre del año anterior.

Tasas que bajan para empresas pero no para personas

La dinámica de las tasas de interés permite explicar parte del fenómeno. De acuerdo con la información oficial, las tasas activas aplicables al crédito corporativo cayeron a aproximadamente una quinta parte de los valores alcanzados en el momento de mayor incertidumbre del año pasado, en línea con el proceso de normalización monetaria. En contraste, las tasas que pagan las personas humanas por préstamos personales se ubican en torno a las tres cuartas partes del pico registrado en 2025, lo que configura una brecha notoria entre ambos segmentos del mercado crediticio.

Sobre esa estructura de tasas se monta además una carga fiscal significativa. Según los registros del Banco Central, los impuestos y tasas que graban los créditos —incluyendo impuestos provinciales, municipales y el IVA— representan cerca del 25% del costo financiero total promedio de un préstamo. Ese sobrecosto encarece el acceso al financiamiento para los hogares y, al mismo tiempo, dificulta la regularización de deudas previamente asumidas, ya que encarece también el costo de cancelar cuotas atrasadas o refinanciar compromisos.

Refinanciaciones como principal herramienta

Ante este cuadro, las entidades bancarias aceleraron la implementación de esquemas de refinanciación como vía principal para contener la mora del segmento familias. La operatoria implica, en la mayoría de los casos, la extensión de los plazos originales y, en ciertas líneas, la oferta de tasas más convenientes con el objetivo de que el deudor pueda reencuadrar sus compromisos dentro de su flujo de ingresos mensuales. Desde el Banco Central se señaló que esta herramienta constituye el mecanismo más efectivo para reducir los niveles de irregularidad, al tiempo que se descartaron tanto eventuales esquemas de asistencia externa al sistema como modificaciones en la normativa de clasificación de deudores.

  • La mora general del sistema financiero cerró junio en 7,6%, una décima menos que en mayo, e interrumpió una racha de diecinueve meses al alza.
  • La mora de las familias alcanzó el 12,8% de la cartera, más del doble del promedio del sistema.
  • Las tasas para créditos corporativos cayeron a cerca de una quinta parte del pico de 2025, mientras que las tasas personales se mantienen en torno a las tres cuartas partes de aquel máximo.
  • Impuestos y tasas provinciales, municipales y el IVA suman alrededor del 25% del costo financiero total promedio de un crédito.
  • Los bancos intensificaron las refinanciaciones de deudas como herramienta central para contener la mora del segmento de hogares.

En términos de bolsillo, para una familia típica del norte argentino con un crédito personal vigente, el cuadro se traduce en cuotas mensuales que insumen una porción significativa del ingreso y una vulnerabilidad marcada frente a cualquier imprevisto. Aun cuando las tasas corporativas muestran señales de normalización, el crédito al consumo todavía carga con el peso de un costo financiero total elevado y de un esquema tributario que no acompaña el descenso. La diferencia con lo que ocurre en el segmento corporativo es, justamente, lo que mantiene la mora de los hogares en niveles que duplican el promedio general del sistema.

VN
Verónica NievaEconomía y comercio

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