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Sábado, 17 de octubre de 2026
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La nueva jugada de Netflix en México: un reality filmado con 120 cámaras al mismo tiempo y un despliegue técnico sin precedentes en la región

Una arena con estética prehispánica, cien competidores y un dispositivo de captura que requirió seis meses de ensayos: los detalles de la producción más ambiciosa que Netflix hizo hasta ahora en América Latina.

Por Norma SeguraVitivinicultura y campo · · hace 1 h
La nueva jugada de Netflix en México: un reality filmado con 120 cámaras al mismo tiempo y un despliegue técnico sin precedentes en la región

Desde el surco a la góndola, hoy me aparto brevemente del campo y la vid para asomarme a una noticia que, aunque atraviesa otra industria, habla de un modo de producir que bien vale la pena mirar de cerca para entender cómo se mueve el mundo del entretenimiento en la región. Netflix acaba de estrenar en México Habilidad Física 100: México, un reality de competencia física que se presenta, según los datos que la propia compañía difundió, como la producción más ambiciosa que la plataforma desarrolló hasta ahora en América Latina, un punto que vale la pena detenerse a revisar porque no se trata únicamente de cifras llamativas sino de una apuesta logística que requirió planificación durante meses y que involucró a cientos de personas trabajando en simultáneo dentro de un mismo set.

Cien participantes compiten por un único título en una arena cuya estética remite a elementos de inspiración prehispánica, lo que ya de por sí diferencia a esta edición mexicana de las versiones que el formato original coreano inspiró en otros países. La competencia consiste en pruebas de exigencia física que se desarrollan una tras otra dentro de ese único escenario, sin pausas para decorados externos ni desplazamientos largos, lo que implica que todo lo que el espectador ve debe quedar capturado en tiempo real y desde múltiples ángulos, sin margen para reposicionar equipos ni para repetir tomas con la calma de una grabación tradicional.

Un sistema de cámaras que no tiene antecedentes en la región

Para hacer viable esa captura, el equipo técnico montó un sistema de 120 cámaras funcionando al mismo tiempo: 60 cámaras de acción distribuidas a lo largo del recorrido de las pruebas, 20 videocámaras de estudio que cubren los planos generales y los momentos clave y 40 unidades robóticas encargadas de seguir a los competidores y a las reacciones del público sin necesidad de un camarógrafo humano. La cifra, por sí sola, explica por qué Netflix habla de un despliegue sin antecedentes en América Latina en materia de entretenimiento sin guion.

Pero el dato más revelador no es solamente la cantidad de equipos encendidos a la vez sino el tiempo que llevó coordinarlos: la producción necesitó seis meses de ensayos en foros de grabación antes de arrancar la filmación definitiva, un período durante el cual se ajustaron posiciones, se probaron encuadres y se calibró el diálogo entre las cámaras robóticas y las cámaras humanas para que, llegado el momento de la competencia real, cada plano llegara donde debía llegar sin cruces ni ángulos muertos.

El sonido, la otra mitad del desafío

El audio recibió un tratamiento a la altura del video. Se diseñó una herramienta capaz de procesar 128 pistas en tiempo real, apoyada en 100 micrófonos inalámbricos repartidos por toda la arena, con el objetivo declarado de que el ambiente del set —pasos, respiración, impactos, reacciones del público— llegara al espectador con la mayor fidelidad posible, algo especialmente relevante en un formato donde la prueba física es el contenido y donde el sonido ambiente funciona como narración tanto como la imagen.

Detrás de escena, una sala de control procesó todas las señales de audio y video con un equipo dividido en cuatro grupos de 25 personas cada uno: directores, operadores de cámaras robóticas y personal especializado en registro de contenidos, una estructura que, por su organización y por la cantidad de personal trabajando en simultáneo, se compara en la propia comunicación de Netflix con la complejidad de una transmisión deportiva de alto perfil, lo que da una idea de la escala del operativo.

La planificación incluyó, además, el uso de software 3D para anticipar posiciones de cámara y necesidades de captura antes de cada grabación, lo que permitió llegar al día de filmación con un mapa preciso de qué equipo debía cubrir qué zona, una práctica habitual en transmisiones deportivas de gran formato que aquí se traslada a un programa de competencia, lo que habla del cruce de saberes que está ocurriendo entre el deporte en vivo y el entretenimiento guionizado, o en este caso sin guion, ya que Habilidad Física 100 es uno de los primeros formatos de ese tipo que Netflix produce en América Latina.

El formato es coreano y ya cuenta con versiones en Italia, Suecia, India, Francia, España y Estados Unidos, países a los que ahora se suma México con esta producción que la propia plataforma presenta como una demostración de su capacidad técnica y logística en la región, un punto relevante si se considera que Netflix viene invirtiendo en producciones locales con anclaje territorial como parte de su estrategia de diferenciación frente a otras plataformas.

“Te lo digo como te lo digo a mí me gusta el campo, pero todo lo que sea laburo coordinado, ponerle garra a un proyecto grande, me despierta respeto, y este reality, por lo que muestran los números, fue un proyecto con mucha garra detrás.”Norma Segura
NS
Norma SeguraVitivinicultura y campo

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