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Sábado, 17 de octubre de 2026
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La panza que crece después de la cena: cuando el horario de la comida dice más que el plato

Comer a los apurones, sumar fibra de golpe o abusar de las gaseosas puede coincidir con la hinchazón nocturna; especialistas sugieren llevar un registro antes de eliminar alimentos.

Por Damián ChayleSociedad y vida cotidiana · · hace 30 d
La panza que crece después de la cena: cuando el horario de la comida dice más que el plato

Amaneció con una claridad rara acá arriba, de esas mañanas de julio en que el sol pega flojo y la vereda todavía guarda el frío de la noche. En la cocina de siempre, sobre la mesa larga, había quedado el resto de la ensalada de lentejas, las botellas de soda vacías y los platos a medio lavar. Después de una cena así, uno se va a dormir con esa sensación de panza llena que parece que no se va más, y al otro día, mientras la pava empieza a silbar, todavía queda la duda de si fue la comida, fue el apuro o fue que nos sentamos a la mesa con los nervios todavía a full.

Esa molestia que muchos conocen como hinchación después de cenar no siempre tiene que ver con lo que se comió, sino también con cómo se comió. El Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos, el NIDDK, aclara que una parte del gas que se acumula en el aparato digestivo viene del aire que tragamos sin darnos cuenta, sobre todo cuando se come rápido, se habla mientras se mastica, se usan sorbetes, se masca chicle o se eligen bebidas con burbuje. Todo suma, parece. Por eso, la próxima vez que alguien se queje de la panza después de un asado, más vale revisar el apuro antes que el menú.

No todo es lo mismo: sensación y volumen

Antes de tocar el timbre del médico conviene distinguir dos cosas que se mezclan todo el tiempo. La hinchazón, para el NIDDK, es esa sensación de tener el abdomen lleno, como inflado por dentro, aunque por afuera no se note nada raro. La distensión, en cambio, es cuando la panza crece de verdad, se ve más grande y a veces hasta incomoda la ropa. Las dos pueden venir acompañadas de eructos o gases, y aparecen con frecuencia después de la cena.

Hábitos que se repiten y alimentos que se prestan

  • Comer o beber a los apurados y hablar mientras se mastica aumenta el aire que entra al aparato digestivo.
  • Las comidas con demasiada grasa coinciden en algunos cuerpos con distensión y pesadez.
  • Tomar gaseosas y bebidas con burbujas a la noche suma más aire al estómago.
  • Sumar mucha fibra de un día para el otro suele generar gases y distensión hasta que el cuerpo se acostumbra.
  • Las legumbres, algunos lácteos, frutas y verduras pueden producir más gas porque sus carbohidratos llegan enteros al intestino grueso, donde las bacterias los fermentan.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, la FDA, separa dos tipos de fibra que vale la pena conocer. La soluble se disuelve en agua y es descompuesta por las bacterias del intestino, por eso genera más gas. La insoluble, en cambio, recorre buena parte del aparato digestivo sin descomponerse y suele provocar menos molestias. Por eso, no todos los alimentos ricos en fibra se portan igual, y por eso, eliminar todo de un saque termina siendo un error.

“Yo antes cenaba lentejas tres veces por semana y me iba a dormir con la panza inflada. Empecé a anotar qué comía y a qué hora, y me di cuenta de que el problema era el vaso de soda con limón que me tomaba apurado antes de sentarme a la mesa.”Horacio Maidana, vecino de Tafí del Valle

También ayuda prestar atención a la respuesta de cada uno, porque cada cuerpo es un mundo y lo que le hincha la panza a uno al otro no le mueve la aguja. Una molestia pasajera después de una cena abundante no es por sí sola una señal de alarma, pero si la hinchazón se repite seguido, aparece con dolor intenso, cambia el tránsito intestinal de un día para el otro o se suma una pérdida de peso sin explicación, ahí sí conviene pedir turno y sentarse frente al médico con el registro en la mano, porque a veces la cena cuenta más de lo que uno cree.

DC
Damián ChayleSociedad y vida cotidiana

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