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Sábado, 17 de octubre de 2026
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La reserva Margay propone dos o tres días de selva, kayak y restauración a 40 kilómetros de El Soberbio

En Misiones, una reserva privada de 65 hectáreas dentro del área de amortiguación de la Reserva de Biosfera Yabotí combina cuatro cabañas sobre el arroyo Paraíso, caminatas por el monte, navegación en kayak y un vivero que produce entre 100.000 y 200.000 plantines anuales de especies nativas. El periodista Maximiliano Condorí detalla la oferta y repasa el trabajo ambiental que se desarrolla en el lugar.

Por Maximiliano CondoríMinería y ambiente · · hace 31 d
La reserva Margay propone dos o tres días de selva, kayak y restauración a 40 kilómetros de El Soberbio

Una estadía de entre dos y tres días es la recomendación que las autoridades de Margay sugieren a quienes pretendan conocer la reserva privada ubicada a 40 kilómetros de El Soberbio y a 290 kilómetros de Iguazú, en la provincia de Misiones, donde el destino articula alojamiento sobre el agua, recorridos por la selva paranaense y visitas a proyectos de conservación de flora nativa.

El alojamiento se concentra en cuatro cabañas dispuestas sobre la ribera del arroyo Paraíso, rodeadas de vegetación ribereña, con un deck (plataforma de madera) que permite desayunar o merendar frente al curso de agua. La oferta gastronómica incorpora preparaciones frescas y orgánicas con identidad misionera, mientras que entre las experiencias nocturnas se incluyen encuentros alrededor del fogón, con conversaciones sobre la cultura guaraní y pescado cocinado en hojas de banano.

Actividades de día y trabajo de restauración

Durante la jornada, los visitantes pueden optar entre senderos autoguiados y caminatas con un guía profesional, que se ocupa de explicar las características de las plantas y los animales del monte. Otra posibilidad es recorrer el arroyo en kayak (embarcación liviana a remo). A ello se suma la visita al vivero Kawsay (término guaraní que alude a "vida" o "ser vivo"), un espacio dedicado a la producción de especies nativas destinadas a recuperar ambientes degradados y al arbolado urbano.

  • Cuatro cabañas sobre el arroyo Paraíso, con deck frente al agua y gastronomía orgánica misionera.
  • Senderos autoguiados y caminatas guiadas por la selva paranaense, con explicaciones sobre flora y fauna.
  • Recorridos en kayak por el arroyo y encuentros nocturnos junto al fogón con pescado en hojas de banano.
  • Visita al vivero Kawsay, que produce entre 100.000 y 200.000 plantines por año de especies nativas.

Margay ocupa 65 hectáreas dentro del área de amortiguación (la zona periférica que atenúa el impacto humano sobre un área protegida núcleo) de la Reserva de Biosfera Yabotí, un territorio donde se conservan 253.000 hectáreas de selva paranaense. El trabajo ambiental incluye el cuidado de plantas como el palo amargo y el seguimiento de fauna mediante cámaras trampa (dispositivos de disparo automático que capturan imágenes de animales sin presencia humana), con el objetivo de reducir la caza furtiva. También se desarrollan sistemas agroforestales (que combinan cultivos agrícolas con árboles nativos) para recuperar suelos y biodiversidad, y a través del proyecto M2 x Naturaleza se busca restaurar superficies de selva afectadas por actividades productivas e incendios.

Para organizar el equipaje, la propuesta requiere contemplar tanto las caminatas como las actividades en el arroyo. La lista incluye una muda para mojarse, calzado de trekking, pantalón largo y camisa de manga larga. También se recomienda llevar abrigo para la noche, repelente, protector solar, sombrero y anteojos de sol. Febrero y marzo son los meses sugeridos para la visita, en coincidencia con el final del verano y el inicio del otoño en el sur de Brasil y el nordeste argentino. El Soberbio, además, funciona como base para conocer los Saltos de Moconá, un conjunto de caídas de agua sobre el río Uruguay que comparten Argentina y Brasil.

Según describió el material consultado, las autoridades de la reserva no precisaron a este medio cuál es la tarifa actual por noche y por persona en las cuatro cabañas, ni detallaron la capacidad simultánea de alojamiento ni la cantidad de visitantes que recibieron durante la última temporada. Tampoco se conoció el grado de avance concreto del proyecto M2 x Naturaleza en materia de hectáreas efectivamente restauradas dentro del área de amortiguación de la Reserva de Biosfera Yabotí, ni la respuesta de los organismos provinciales de ambiente ante eventuales consultas sobre el monitoreo de la caza furtiva con cámaras trampa. La empresa, por su parte, no contestó hasta el cierre de esta nota los pedidos de entrevista solicitados por este portal.

MC
Maximiliano CondoríMinería y ambiente

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