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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Leuco y Martínez frente a frente: cuando la tele abre una herida para cerrarla en vivo

La expareja se sometió a un cuestionario cruzado en televisión, reconoció lo que todavía siente y dejó al descubierto el fino límite entre exposición y sanación. Una columna de Norma Segura.

Por Norma SeguraVitivinicultura y campo · · hace 32 d
Leuco y Martínez frente a frente: cuando la tele abre una herida para cerrarla en vivo

La tarde del sábado se prestaba para mirar el partido de siempre o directamente no mirar nada, pero el verdadero cruce se jugó en otro lado: en una mesa de living, con cámaras, con un conductor haciendo de mediador y con dos periodistas que fueron pareja durante casi ocho años sentados uno al lado del otro, contestando lo que muchos no se animan a responder ni en la intimidad. Diego Leuco y Sofi Martínez, separados desde 2024, aceptaron someterse a un segmento de preguntas cruzadas sobre su propia historia y, al hacerlo, abrieron una puerta que en la televisión argentina pocas veces se abre con tanta franqueza.

Lo que se vio al aire no fue un papelón ni una venganza disfrazada de buena onda, sino algo más incómodo y por eso más interesante: dos adultos que se conocen hasta en los silencios, que todavía se miden con la mirada y que, sin embargo, eligieron poner esos códigos en público a cambio de un rato de exposición que pagaron con declaraciones muy concretas. Leuco reconoció sin titubear que la extraña en el plano sentimental, y lo dijo con una precisión que duele: muchas veces sí, más veces sí que no. Martínez, por su parte, contó que el mismo día de la ruptura optó por silenciarlo en redes y que esa decisión, casi administrativa, fue su manera de empezar a procesar el duelo digital sin tener que pasar por la foto pública del unfollow.

Los detalles que dejaron al descubierto la rutina compartida

  • Las redes sociales como campo minado: Martínez silenció a Leuco el mismo día de la separación y mantuvo esa decisión hasta hoy, porque, según explicó, silenciar le resultó más práctico que eliminar, una distinción que en la era de las redes dice bastante de cómo se administra el duelo amoroso en jóvenes adultos.
  • La energía de los fines de semana: Leuco describió que extraña especialmente la vitalidad de Martínez los sábados y domingos, una observación menor en el papel pero enorme en la vida cotidiana, porque son esos pequeños hábitos compartidos los que más pesan cuando la casa queda vacía.
  • El chat lleno de mensajes borrados: el conductor confesó que le escribió decenas de veces a su ex y borró los mensajes antes de mandarlos, y lo definió con una frase que retrata su manera de comunicarse, yo soy de escribir largo, como si el teclado fuera un lugar donde todavía se sienta a conversar con alguien que ya no está del otro lado.
  • La foto que nunca se borró pero tampoco se mira: Martínez contó que dejó las imágenes compartidas en el celular pero desactivó la función de recuerdos automáticos, un gesto intermedio entre la melancolía y la autoprotección que muchos ex parejas reconocerán como propio.
  • El único día que Leuco borraría de su memoria: no fue una pelea, no fue un desencuentro, fue el día de la separación, porque, como él mismo lo sintetizó, no hubo días tristes en la relación pero ese sí sobra en el álbum.
“Muchas veces, sí. Más veces sí que no.”Diego Leuco, al ser consultado sobre si todavía extraña sentimentalmente a Sofi Martínez

Siempre me pregunté por qué la televisión argentina insiste con estos formatos de exparejas que vuelven a sentarse frente a frente, y la respuesta, creo, es tan simple como incómoda: porque al público le sirve ver que hasta los que salen por la pantalla todas las noches cargan con sus propias cuentas pendientes, con sus celulares llenos de chats sin enviar y con sus redes organizadas en modo bajo perfil emocional. Leuco y Martínez no hicieron un show, hicieron algo más riesgoso: se mostraron reales, se mostraron dolidos, y eso, en un medio que suele premiar la pose, termina siendo casi un acto de coraje.

Ahora bien, me queda dando vueltas una pregunta que el segmento dejó picando y que la producción no se animó a formular del todo: si los dos todavía se extrañan, si los dos reconocieron gestos de cuidado post ruptura como silenciar en lugar de eliminar o desactivar los recuerdos en lugar de borrar las fotos, entonces qué es lo que efectivamente los separó hace ya más de un año. No es una pregunta para responder con titulares, es una pregunta que se responde en la cocina de cada casa, y que esta columna, leída desde Buenos Aires con la térmica bajando y el termómetro marcando los primeros fríos de mayo, deja simplemente planteada, porque hay duelos que ni la mejor producción televisiva puede cerrar en una hora de aire.

NS
Norma SeguraVitivinicultura y campo

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