Saltar al contenido
Miércoles, 21 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Vida ›
Vida /

Lo que se viene en el guardarropa del verano 2027, según lo que pasó en París

Más de 70 marcas adelantaron en la pasarela parisina las prendas y los colores que van a marcar el ritmo de la próxima temporada de calor. Brillos, sastrería holgada y estampados clásicos, las claves para armarse un ropero sin gastar de más.

Por Damián ChayleSociedad y vida cotidiana · · hace 1 h
Lo que se viene en el guardarropa del verano 2027, según lo que pasó en París

Le cuento de entrada cómo arranca esta nota, porque me parece que vale la pena ponerlo en primer lugar: la calle por acá arriba, en pleno enero, todavía se banca un abrigo liviano, pero las vidrieras de las tiendas de ropa ya están pensando en lo que vamos a querer ponernos dentro de un año y medio, cuando llegue el verano del 2027. Y la verdad es que, si uno se guía por lo que acaba de pasar en París, la temporada que se viene viene con un par de ideas bastante claras y, sobre todo, bastante usables para el común de la gente.

Porque pasa siempre lo mismo: uno escucha la palabra moda y piensa en cosas inalcanzables, en pasarelas lejanas, en modelos que no se parecen a nadie que uno cruce en el colectivo. Pero después, cuando empieza a mirar con un poco más de atención, se da cuenta de que las tendencias que arrancan en esas pasarelas terminan apareciendo, con otra escala y otro precio, en cualquier local de galería o de shopping de barrio. Por eso me parece útil contarles qué se vio en las últimas semanas del circuito parisino, donde más de 70 marcas mostraron sus propuestas para la temporada de calor que viene.

El oro manda y Saint Laurent lo hizo explícito

Si hay un color que se va a llevar todas las miradas, ese es el dorado. La maison Saint Laurent cerró su desfile con una imagen difícil de olvidar: más de ochenta modelos vestidas íntegramente de oro, bajo una araña gigante del mismo color y con la Torre Eiffel como fondo. Fue el último trabajo de Anthony Vaccarello como director creativo de la casa, después de diez años al frente, y dejó la vara bien alta en cuanto a brillo se refiere. Lo que hay que entender es que el dorado no va a aparecer como un detalle aislado, como un collar o un bolso, sino que va a tomar la prenda entera.

El saco oversize sigue siendo el rey

Ahora bien, no todo es brillo. La sastrería, esa categoría que muchos creen propia del invierno, se consolidó como la estructura base de cualquier look de verano que se precie de estar a la moda. El saco oversize apareció en casi todas las colecciones, usado por encima de crop tops, de musculosas o de blusas cortas, y combinado con pantalones rectos. La propia Nicole Kidman, sentada en primera fila, lo demostró con un modelo de la nueva etapa de Chanel, ahora en manos del diseñador Mathew Blazy, que apostó por líneas limpias y por siluetas que revalorizan el clásico sin volverlo aburrido.

Dior, Valentino y la lógica del glamour con distintos acentos

Dior, con Jonathan Anderson como director creativo de todas las líneas de la casa, se fue por las prendas metalizadas con siluetas fluidas. El brillo, otra vez, pero pensado para moverse, no para quedarse quieto en una alfombra roja. En la primera fila estuvo Anya Taylor-Joy, embajadora de la marca, con una capa de encaje negro que dejó varias fotos para el recuerdo. Por su parte, Valentino eligió un escenario particular, una librería pegada a la Universidad de la Sorbona, para presentar su colección bautizada Antibiblioteca, bajo la dirección de Alessandro Michele, que venía de ser el creativo de Gucci y que apostó por moños gigantes, bordados y plumas como símbolos del glamour más clásico de la casa italiana.

Estampados, transparencias y la lógica del top joya

En el capítulo de los estampados, hay dos viejos conocidos que vuelven con fuerza: los lunares y las flores. Vienen especialmente en los llamados top joya, que son prendas chicas, casi como corpiños, pensadas para lucirse sobre la piel y combinarse con pantalones rectos o con faldas cortas estilo balloon. A esto se suma la tendencia naked, es decir, transparencias y telas que sugieren más de lo que tapan, que se consolida como un clásico de cada temporada de calor. La idea, como me dijo una vecina de Villa del Parque con la que hablé después de leer las coberturas internacionales, es que la ropa muestre pero no devele del todo, algo así como un equilibrio entre lo que se ve y lo que se imagina.

Qué conviene tener en el radar para renovar el ropero

Para los que están pensando en aggiornar la ropa de cara a la próxima temporada, la traducción práctica es bastante sencilla y, sobre todo, bastante accesible. Un saco oversize de lino o de gabardina liviana, un top brillante o dorado y alguna prenda con estampado floral o de lunares alcanzan para armar varios looks alineados con lo que se viene. No hace falta gastar una fortuna: lo importante es la silueta, no la etiqueta del precio. Como me resumió Marta, una vecina de San Fernando con la que charlé sobre estas tendencias, lo caro no es obligatorio, lo que sí hay que cuidar es cómo te queda la cosa y de qué manera la combinás.

Así que ya sabe, estimado lector: anote dorado, saco grande, lunar o flor, y listo. El verano del 2027 se puede armar con cuatro prendas bien elegidas y, sobre todo, con la tranquilidad de que uno no tiene que vestirse como una modelo parisina para estar a tono con lo que viene.

Como me dijo Marta antes de cortar la charla, mirándome con esa mezcla de ironía y sabiduría que tienen los vecinos de toda la vida: lo importante es que a uno le guste verse en el espejo, lo demás lo pone el verano.

DC
Damián ChayleSociedad y vida cotidiana

Te puede interesar