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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Los vecinos le complican la obra a Swift y Kelce: una pelea por raíces, ciervos y una tubería compartida en Ohio

Residentes de Bratenahl alertan sobre el riesgo de desbordes en el desagüe común y el daño a la fauna si avanza el plan de forestación y vallado en la mansión de cinco millones de dólares que la pareja compró en marzo.

Por Norma SeguraVitivinicultura y campo · · hace 6 d
Los vecinos le complican la obra a Swift y Kelce: una pelea por raíces, ciervos y una tubería compartida en Ohio

Tengo que confesarles que la historia me llamó la atención porque mezcla algo muy humano, que es defender el barrio donde uno vive hace décadas, con un vértigo propio de esta época, donde una pareja famosa compra una propiedad frente al lago y, casi sin querer, pone en marcha debates que terminan en una junta de planificación municipal con planos, abogados y cotizaciones en dólares. Lo que les voy a contar a continuación tiene como protagonistas a Taylor Swift y Travis Kelce, pero en realidad la verdadera protagonista es la convivencia en un pueblo chico de Ohio, Bratenahl, donde los vecinos están decididos a no dejarse atropellar por ninguna reja, por más celebrity que haya del otro lado de la medianera.

La cuestión de fondo es así de simple y, al mismo tiempo, así de espinosa de fondo. La pareja adquirió en marzo pasado una mansión valuada en cinco millones de dólares a través de una sociedad de responsabilidad limitada vinculada al jugador de los Kansas City Chiefs, y desde entonces viene empujando reformas que incluyen la colocación de una valla de 1,8 metros de altura, una franja de forestación al frente y tareas de paisajismo en una propiedad que, según el catálogo inmobiliario que rodea a ambos, no es la única: tienen casas en Kansas, Nueva York, Tennessee, Rhode Island y California, un dato que pinta de cuerpo entero la magnitud del patrimonio en juego.

Las quejas que llegaron a la mesa de planificación

En las últimas reuniones de planificación municipal, los residentes dejaron por escrito sus objeciones, y son tres las que más ruido hacen. La primera la planteó una vecina que vive en la casa contigua desde hace más de treinta años y que sostiene, con bastante conocimiento de causa, que plantar árboles de hoja perenne cerca de una tubería de desagüe compartida podría provocar desbordamientos del alcantarillado. Según contó en la reunión, le presupuestaron 75.000 dólares para proteger esa cañería de las raíces, y el tema ya se está tratando con el abogado de la pareja, un paso que muestra que la disputa dejó de ser vecinal y pasó a ser jurídica.

La segunda queja tiene que ver con la tala de arbustos existentes, un punto que parece menor pero que en pueblos con fuerte identidad ambiental suele levantar polvareda, y la tercera apunta al corazón del proyecto: la instalación de la valla podría generar daños a los ciervos de la zona, un argumento que mezcla fauna, urbanismo y sensibilidad ecológica en un mismo paquete.

“Plantar árboles de hoja perenne cerca de una tubería de desagüe compartida podría generar desbordamientos catastróficos del alcantarillado.”Vecina de Bratenahl, residente desde hace más de 30 años en la casa contigua

Qué aprobó la junta y qué sigue colgado en el expediente

Mientras tanto, la Junta de Revisión Arquitectónica de Bratenahl viene moviéndose con cautela. En septiembre había dado luz verde a una valla de 1,8 metros, una rebaja respecto de los 2,4 metros originalmente previstos, y en la última sesión aprobó el paisajismo del frente de la propiedad. El responsable del proyecto, Jacob Kutz, de la firma Tiny Construction, defendió los trabajos argumentando que la pareja buscaba privacidad y seguridad, y destacó como gesto hacia el barrio que realizaron de manera voluntaria la limpieza a presión de la tubería de alcantarillado, "sin pedir ayuda", según sus propias palabras, un detalle que los vecinos parecen haber leído como un gesto a medias: colaboración sí, pero sin abrir el plano de las raíces.

  • Valla aprobada en septiembre: 1,8 metros de altura, por debajo de los 2,4 metros originales.
  • Paisajismo del frente: aprobado en la última reunión municipal.
  • Tercer plan de reformas: pendiente de presentación en una próxima sesión.
  • Costo estimado para proteger la tubería de raíces: 75.000 dólares.
  • Inventario de propiedades de la pareja: Kansas, Nueva York, Tennessee, Rhode Island, California y Ohio.

A mí, que sigo estas polémicas desde hace años, lo que más me interesa señalar es lo que del surco a la góndola, o en este caso del living al municipio, sigue sin resolverse: cómo se equilibra el derecho de una propiedad privada a protegerse con el derecho de un barrio entero a no pagar los platos rotos de una forestación mal planificada, porque acá no estamos hablando de dos vecinos anónimos, sino de dos figuras públicas con recursos de sobra para contratar al mejor paisajista del estado, y aun así la discusión gira en torno a una tubería compartida que llevan décadas manteniendo entre todos. Eso, me parece, es lo que el Estado todavía no resolvió: quién se hace cargo cuando una obra privada pone en riesgo una infraestructura común, sobre todo cuando del otro lado de la medianera hay una celebrity con un equipo de abogados y un sistema de alerta que avisa cuando alguien se acerca demasiado al inmueble. La próxima reunión dirá si la convivencia se recompone o si el expediente termina en la justicia de Ohio.

NS
Norma SeguraVitivinicultura y campo

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