Saltar al contenido
Sábado, 17 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Vida ›
Vida /

LS, la marca que Luján Sáez se animó a fundar para no vivir a la sombra del apellido Ona

La hija de Santiago Sáez debutó en Bafweek con N.1, una colección nocturna que mezcla denim, cuero y brillos y que, según dice, nace de una sola pregunta: ¿me lo pondría yo?

Por Damián ChayleSociedad y vida cotidiana · · hace 9 h
LS, la marca que Luján Sáez se animó a fundar para no vivir a la sombra del apellido Ona

El sol cae de lleno sobre la vereda de Palermo cuando Luján Sáez termina de acomodar los últimos detalles de lo que, admite ella misma, viene masticando desde hace varios años. Acá arriba, en este circuito porteño donde la moda se prueba y se discute a la vez, la diseñadora acaba de dar un paso que muchos daban por hecho y nadie había visto todavía: lanzar su propia marca, separada del nombre que su padre construyó durante décadas.

Una primera colección que se llama, justamente, N.1

La firma se llama LS, y la colección inaugural lleva el nombre N.1, un comienzo explícito, casi una declaración de intenciones. La presentó en la última edición de Bafweek, en un desfile que incluyó música en vivo y que ella misma pensó menos como pasarela tradicional y más como una escena corta, con público adentro. Varias de sus musas desfilaron esa noche, y la ropa dialogó con la puesta en escena en lugar de limitarse a desfilar por ella.

Las prendas que se vieron tienen impronta nocturna: denim como tela central, sí, pero también cuero, encaje, foil y brillos; siluetas amplias, capas, superposiciones, y una tensión deliberada entre lo deportivo y lo glamoroso. Para Luján, la idea de fondo es que la marca le sirva a alguien que quiere entrar a un lugar y sentirse seguro, distinto, un poco protagonista, sin importar la edad.

“Nació como una manera de construir mi propio camino y expresarme con libertad, siempre tomando referencias y guiños de todo lo que me formó.”Luján Sáez, diseñadora

El proceso creativo, dice, arranca en una pregunta tan simple como incómoda: ¿me lo pondría yo? A partir de ahí trabaja las prendas con amigas y artistas cercanas, observa cómo una misma pieza cambia según quién la lleva, y desde ahí ajusta formas y materiales. La escena nocturna porteña, los recitales, los clubes y las nuevas generaciones de artistas locales aparecen como fuentes de inspiración permanentes.

  • Denim como tela central de la marca, presente en casi todas las propuestas.
  • Cuero, encaje y foil como que se suman en N.1 para llevar la marca hacia el horario nocturno.
  • Siluetas amplias, capas y superposiciones como recurso estético recurrente.
  • Una consumidora ideal que no se define por la edad, sino por las ganas de expresarse a través de la ropa.
  • Musas reales, amigas y artistas cercanas, como parte del método de trabajo.

El apellido, claro, está. Es imposible no leerlo. Su padre encabezo durante años una de las firmas más reconocidas del diseño argentino de principios de siglo, y su madre trabajó como productora de moda, así que Luján creció literalmente dentro de los talleres, las pruebas y las reuniones. Pero ella misma lo bajó a tierra con una frase corta, de esas que se recuerdan, y que en su voz sonó a punto final de cualquier debate: mi apellido puede generar una expectativa inicial, pero después es el trabajo el que tiene que estar a la altura.

Me lo dijo entre risas, tomando un café cerca del lugar donde suele trabajar con su equipo. A su lado, Jazmín, una amiga de toda la vida que viajó desde Salta para acompañarla en el debut, me resumió lo que sintió esa noche desde la primera fila: que por fin veía a Luján haciendo su propia ropa, no la ropa de la casa donde creció. Esa imagen, la de alguien que se permite empezar de nuevo teniendo todo a favor, es probablemente la mejor síntesis de lo que LS viene a proponer.

Lo que viene

Por ahora, LS se mueve con el pulso de las colecciones cortas y las apariciones puntuales, pero la idea, según cuenta Luján, es ir creciendo sin perder el formato casi artesanal de trabajo, con amigas, con artistas, con gente cercana. El próximo paso, me adelantó, pasará por sumar nuevas materiales y seguir explorando esa zona difusa donde el denim deja de ser tela de día y se convierte en traje de noche. Quien sabe, dijo sonriendo, capaz que en la próxima colección el foil aparezca hasta en los jeans.

DC
Damián ChayleSociedad y vida cotidiana

Te puede interesar