Neuquén se prepara para dos días bajo alerta amarilla: las lluvias del lunes se transforman en tormentas el martes
El Servicio Meteorológico Nacional emitió avisos consecutivos para gran parte de la provincia. Recomendaciones, zonas alcanzadas y un vecino que ya ajusta planes para lo que viene.
Acá arriba, en Neuquén, el tiempo suele dar sorpresas y esta vez parece decidido a mostrarse con todas sus cartas sobre la mesa, porque el Servicio Meteorológico Nacional acaba de activar una doble alerta amarilla que va a golpear de lleno la semana de quienes vivimos y trabajamos en la provincia y que, claramente, no podemos ignorar si tenemos previsto movernos de casa en las próximas horas, ya sea por trabajo, por trámite o por esa costumbre tan criolla de aprovechar cualquier ventana para salir a caminar un rato o hacer las compras del mes.
La primera advertencia rige para la noche del lunes 19 y está centrada en lluvias que afectarán, sobre todo, a la Confluencia, el este de Añelo, el este de Pehuenches y Picún Leufú, mientras que más al oeste, en el este de Loncopué, Picunches, Ñorquín, el oeste de Añelo y Pehuenches y el sur de Minas, el aviso arranca incluso desde la tarde del mismo día, lo que significa que hay familias que van a tener que reorganizar reuniones, turnos médicos y viajes cortos que tenían anotados desde hace días en la agenda.
Tormentas que se extienden al martes
Porque lo del lunes es solo el primer capítulo, ya que el organismo emitió también una alerta por tormentas válida desde el mediodía del lunes hasta la mañana del martes para esa misma franja del oeste provincial, y para el martes 20 el aviso se amplía hacia la Confluencia, el resto de la región este y también el centro y norte neuquino, en una escalada que muchos vecinos consultados confesaron mirar con prudente desconfianza por la cantidad de veces que la meteorología cambió los planes en las últimas temporadas.
"Acá uno ya aprende que cuando dicen amarilla no es joroba, hay que prestarle atención, porque el año pasado una tormenta nos tapó la vereda en media hora y perdimos dos horas de garage, así que esta vez saqué las macetas del patio antes de que empiece a soplar el viento", me contó Jorge, vecino del barrio Confluencia de Neuquén capital, mientras acomodaba unas lonas en el fondo de su casa previendo lo que viene.
- No salir de casa mientras dure una tormenta eléctrica y evitar refugiarse bajo árboles o cerca de postes y cables.
- Asegurar macetas, muebles y todo objeto suelto en patios, balcones y terrazas antes del lunes a la noche.
- Revisar desagües y canaletas con tiempo para que las hojas y la tierra no tapen la salida del agua.
- Evitar circular por calles anegadas o cruzar cauces de agua acumulada, ni a pie ni en vehículo.
Un arranque de semana fresco y ventoso
Las temperaturas van a acompañar el mal tiempo con un marcado descenso: el lunes la máxima no pasará de los veinte grados y la mínima de la noche caerá hasta los seis, mientras que el martes se moverá entre los once y los dieciocho, con viento del noreste y ráfagas que pueden superar los cuarenta kilómetros por hora durante toda la jornada del lunes, un combo que justifica prender la estufa un rato más temprano de lo habitual y mirar dos veces el pronóstico antes de salir con el piloto de la moto a la calle, como graficó el propio Jorge entre mate y mate.
El panorama, además, no se corta el martes, ya que el Servicio Meteorológico Nacional indicó en su pronóstico trimestral que el fenómeno de El Niño se está intensificando y que la primavera será más lluviosa y fría de lo habitual en buena parte del país, una advertencia que invita a tomar estas dos alertas no como un evento aislado sino como la primera señal de un patrón que nos va a acompañar varias semanas, algo que conviene tener muy presente a la hora de organizar la rutina porque "uno ya no se confía del sol del domingo, porque después viene el agua", como resumió Jorge con esa sabiduría de pueblo que siempre termina explicando mejor que cualquier gráfico.
