Neuquén ya vende los permisos de pesca deportiva: arranca el 1 de noviembre y hay valores que van desde los 12.500 pesos hasta los 280.000
La temporada en ríos y lagunas neuquinas se extiende por un año, con cierre el 1 de mayo de 2027 en algunos ambientes. Jubilados, mayores de 65, menores de 12, personas con discapacidad y veteranos de Malvinas no abonan el permiso. La plataforma oficial tiene un chat para consultar las reglas de cada zona.
El sol pega de lleno sobre la vereda de la Dirección Provincial de Fauna, en el centro de Neuquén, y ya se siente ese movimiento de gente que empieza a pensar en el río, en la mosca y en la tabla de trolling. Es que la provincia acaba de abrir la venta de permisos para la nueva temporada de pesca deportiva, que arrancará oficialmente el 1 de noviembre en toda la Patagonia neuquina y se extenderá hasta mayo de 2027 en los ambientes de cierre programado.
Lo que se ofrece es una autorización que cubre un año completo de actividad, pensada para residentes y para no residentes que elijan estos pagos como destino. La idea, según remarcaron desde el organismo, es ordenar el uso de los ríos y las lagunas y, de paso, recaudar fondos para sostener los controles sobre el recurso.
Cuánto sale cada permiso según el origen del pescador
Los valores están segmentados por residencia y por cantidad de días. Para los residentes neuquinos, el permiso diario cuesta 12.500 pesos, el de diez días sale 25.000 pesos y el de temporada completa se ubica en los 50.000 pesos. En el caso de los no residentes, los montos se multiplican: un día implica pagar 50.000 pesos, diez días 140.000 pesos y la temporada entera 280.000 pesos.
- Residentes: 12.500 pesos (un día), 25.000 pesos (diez días) y 50.000 pesos (temporada).
- No residentes: 50.000 pesos (un día), 140.000 pesos (diez días) y 280.000 pesos (temporada).
- Exentos del pago: mayores de 65 años, jubilados, menores de hasta 12 años, personas con discapacidad, retirados de la Policía provincial y veteranos de Malvinas.
Permisos extra para trolling, zonas preferenciales y Laguna Blanca
Quien quiera practicar trolling, esa modalidad que arrastra líneas desde una lancha o una moto de agua, tiene que sumar un adicional que va de los 25.000 pesos por día a los 100.000 pesos por la temporada, con una opción intermedia de 50.000 pesos por diez días. A eso se suma el adicional por zona preferencial, que arranca en 12.500 pesos diarios y llega a 50.000 pesos para toda la temporada. Para pescar en Laguna Blanca, en tanto, hay un adicional único de 25.000 pesos que cubre toda la temporada y se paga por única vez.
Cómo se tramita y dónde se saca
La compra se canaliza por la plataforma oficial de Caza y Pesca de Neuquén, que está activa desde el 15 de octubre. El trámite se hace con DNI en mano para los argentinos y con pasaporte para los extranjeros no residentes. Para evitar dolores de cabeza, la página incorporó un sistema de chat que funciona como asistente interactivo y permite consultar, antes de pagar, las disposiciones específicas que rigen en cada zona.
El director provincial de Fauna, Nicolás Lagos, fue claro a la hora de marcar la cancha. Pidió a quienes vayan a lanzarse al agua que se informen bien sobre el reglamento vigente, respeten las modalidades habilitadas y eviten sanciones. Lagos también insistió en un punto sensible: antes de contratar guías o agencias especializadas, hay que chequear que estén habilitados por el Gobierno neuquino, porque prestar servicios sin un lugar en el registro habilitante termina en multa segura y arruina una salida que arrancó como una escapada tranquila.
Las cuencas y las especies que tientan al pescador
La provincia ofrece ambientes de pesca repartidos en dos grandes cuencas: la del río Limay, con unos 26.400 kilómetros cuadrados, y la del río Neuquén, que suma cerca de 30.000 kilómetros cuadrados. Las modalidades habilitadas son el spinning, el trolling y el fly casting, y las especies más codiciadas siguen siendo la trucha arcoíris, la trucha marrón, la trucha de arroyo y el salmón encerrado, ese fantasma de los ríos patagónicos que muchos pescadores persiguen durante toda la vida.
Acá arriba, en el norte de la Patagonia, la pesca deportiva no es solo un deporte: es una excusa para juntarse con la familia alrededor de un fogón, para enseñarle a un gurí a hacer el primer lance y para medir el paso de las estaciones por el tamaño del pique. Por eso, cuando alguien como doña Marta, una jubilada de Villa La Angostura que saca el permiso gratis desde hace años, se cruza en la oficina y te dice que ya tiene el calendario marcado con la primera salida al Limay, uno entiende que la temporada que viene no es una más: es la que va a quedar en la foto familiar de fin de noviembre.
