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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Nucha rescata del olvido tres recetas fundacionales y las suma a la carta por el Día de la Madre

A seis meses del fallecimiento de Regina Vaena, la pastelería reconstruyó junto a sus hijos la Torta Ángel, la mousse de caramelo y la torta de frambuesa con chocolate blanco, preparaciones que habían salido de la oferta hacía años y que vuelven a los locales desde el 8 de octubre.

Por Claudia GuitiánTurismo · · hace 1 h
Nucha rescata del olvido tres recetas fundacionales y las suma a la carta por el Día de la Madre

A seis meses de la muerte de Regina Vaena, la pastelería Nucha decidió reincorporar a su carta tres preparaciones que llevan años fuera del catálogo y que, según la propia marca, constituyen una suerte de rescate sentimental y gastronómico de la cocina original con la que la fundadora construyó la empresa desde un garaje en el barrio porteño de Belgrano. Los tres productos en cuestión son la Torta Ángel, la mousse de caramelo y la torta de frambuesa con chocolate blanco, y están disponibles en todas las sucursales desde el 8 de octubre, en el marco de los festejos por el Día de la Madre.

El relanzamiento reviste una dificultad adicional: la empresa ya no conservaba las fichas técnicas en la planta de elaboración. De acuerdo con lo que relataron fuentes de la marca, el equipo de pasteleros tuvo que rastrear las recetas junto a los hijos de la fundadora, ya que los registros se habían perdido con el paso de los años y porque, en muchos casos, esas preparaciones hacía tiempo que no se fabricaban. La recuperación de estos tres clásicos fue, además, el primer proyecto de cierta envergadura que la compañía encaró después del fallecimiento de Vaena, ocurrido en abril de este año.

Una cocina con raíces sefaradíes, formación química y un garaje como primera vidriera

Regina Vaena había comenzado en 1979 con un solo molde, una cocina de tipo hogareño y diez paquetes de muestras que repartió en comercios de Belgrano. Esa misma noche tuvo que hornear de manera ininterrumpida para responder a los primeros pedidos que llegaron desde el barrio. Se trató de una de las primeras pasteleras en construir una marca propia en la Ciudad de Buenos Aires, en un contexto en el que la oferta se concentraba en casas tradicionales con varias décadas de trayectoria.

Su cocina combinaba la tradición repostera sefaradí con la repostería judía, la influencia inglesa y la técnica francesa, una herencia directa de su abuela Catalina, que se dedicaba a preparar dulces al sol. A esa base sumó contenidos de Química, carrera que cursó sin llegar a completarla, y que, según Carlos Rava, gerente de la marca, aplicaba de manera sistemática a sus combinaciones. El primer local de venta al público fue el garaje de su casa sobre la calle Zabala, en Belgrano, a unas doce cuadras de la estación Cabildo de la línea D y a poco más de diez kilómetros del centro porteño. El primer sábado de apertura, la producción se agotó en una hora y la fila de clientes se extendió por la vereda, por lo que la familia decidió sacar dos mesitas a la calle y ofrecer café a los presentes para hacer más llevadera la espera.

En aquel primer local también se introdujo una modalidad que con el tiempo se volvió un rasgo distintivo de la marca: la venta de porciones individuales cuadradas, pensadas para que el público pudiera degustar varios sabores sin necesidad de comprar una torta entera. Se trataba de un formato poco habitual en la repostería porteña de fines de los años setenta y principios de los ochenta, y que ayudó a consolidar un público habitual en el barrio. Con los años, la empresa sumó una fábrica propia, varios locales en distintas zonas de la ciudad y un sistema de franquicias que, según los datos aportados por la propia marca, incorporó seis nuevas unidades a lo largo de 2026.

El regreso de tres preparaciones clásicas

Las tres recetas que vuelven a la carta a partir del 8 de octubre son las siguientes, de acuerdo con la descripción ofrecida por la pastelera Lorena Monsón, responsable del desarrollo de producto en la marca:

  • Torta Ángel: preparada con masa de harina de almendra, dulce de leche, frutillas, crema y merengue. La cocinera definió la masa como liviana y diferenciada de un bizcochuelo tradicional, con un relleno clásico a base de tres ingredientes de consumo corriente y un sabor que, en sus palabras, no busca ser rebuscado sino cotidiano.
  • Mousse de caramelo: una preparación de textura aireada a base de caramelo, que formó parte de los primeros repertorios de la casa y que se mantuvo fuera del catálogo por decisión comercial y por la complejidad que implicaba sostener su calidad a mayor escala.
  • Torta de frambuesa con chocolate blanco: una combinación de frutas rojas y chocolate blanco que también integró las cartas iniciales de la marca y que regresa ahora con ajustes técnicos para adaptarla a los volúmenes actuales de producción.

Monsón, en diálogo con este medio, reconoció que el proceso de crecimiento de la marca no estuvo exento de tensiones entre escala y calidad, y describió esa puja con autocrítica: "Entiendo que no es lo mismo atender dos locales que diecisiete, y que en algún momento uno toma un atajo". En la misma línea, admitió que la decisión de reincorporar estas tres recetas apuntó, en parte, a reforzar la identidad de la casa en un momento en que la red de locales se amplió de manera significativa.

La pastelera también explicó el detrás de escena del rescate de las fichas: "Ni siquiera teníamos las recetas; las tuvimos que buscar con sus hijos. No estaban en la planta porque hacía muchos años que no se hacían". La frase describe, de manera elocuente, la tarea de arqueología culinaria que debió encarar el equipo en los meses posteriores al fallecimiento de la fundadora, y que incluyó pruebas de horno, ajustes de proporciones y controles de calidad para acercar las preparaciones al sabor original sin resignar los estándares actuales de la marca.

Desde la compañía precisaron que las tres preparaciones ya forman parte de la carta en todos los locales de la marca en la Ciudad de Buenos Aires y que permanecerán en la oferta más allá de la fecha puntual del Día de la Madre. Para más información sobre puntos de venta, horarios de atención y opciones de pedido, se recomienda consultar el sitio oficial de la marca o comunicarse con la central de atención al cliente, dado que la red de franquicias varía suoperatoria según la zona y la época del año.

CG

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