PAMI: hasta seis medicamentos sin cargo para afiliados con ingresos de hasta 629.663,89 pesos
El organismo mantiene la cobertura total ambulatoria por subsidio social para jubilados que no superan el tope fijado por ley. Los tratamientos oncológicos, de diabetes, VIH, hepatitis y discapacidad acceden de manera automática, sin importar los ingresos del beneficiario.
El Programa de Atención Médica Integral (PAMI) mantiene vigente un mecanismo de cobertura del 100 por ciento en medicamentos ambulatorios destinado a afiliados que acrediten no poder afrontar el costo habitual de sus tratamientos. El beneficio alcanza hasta seis medicamentos por persona y, según el caso, puede ampliarse tras una evaluación de la Unidad de Gestión Local (UGL) o del Nivel Central del organismo. De acuerdo con los parámetros difundidos por la obra social, la aprobación depende principalmente del nivel de ingresos del solicitante y de la composición patrimonial del grupo familiar conviviente.
El requisito central es económico. El afiliado no debe superar 1,5 veces el haber mínimo previsional. En septiembre de 2026, ese tope se ubica en 629.663,89 pesos mensuales, monto que contempla el haber mínimo de 419.775,93 pesos más el bono de 70.000 pesos dispuesto por el Poder Ejecutivo nacional. Cuando en el hogar conviviente reside un titular del Certificado Único de Discapacidad (CUD), el umbral se eleva a tres haberes mínimos, reconociendo la carga adicional que supone la atención de una persona con discapacidad.
Otros requisitos patrimoniales y excepciones automáticas
- No ser propietario de un inmueble distinto al que constituye la vivienda habitual del afiliado.
- No contar con vehículos de menos de diez años de antigüedad, salvo que en el hogar exista un titular del Certificado Único de Discapacidad (CUD), caso en el cual la exigencia se levanta.
- No poseer activos societarios que demuestren capacidad económica plena, es decir, participación en empresas o sociedades que generen ingresos suficientes para solventar los medicamentos.
- Acceder de manera automática, sin evaluación socioeconómica, los afiliados con tratamientos oncológicos, diabetes, VIH, hepatitis o con discapacidad acreditada, quienes obtienen cobertura total con independencia de sus ingresos.
El trámite es gratuito y puede iniciarlo el propio jubilado, un familiar directo o un apoderado con poder vigente. La gestión se realiza a través del sitio oficial de PAMI, donde se debe buscar la sección de trámites y seleccionar la opción Medicamentos sin cargo por subsidio social. El sistema solicita número de afiliación, DNI y datos de contacto, y permite cargar la documentación respaldatoria de manera digital. Quienes prefieran la atención presencial pueden solicitar un turno previo por la misma plataforma y concurrir a la agencia o UGL más cercana a su domicilio.
Una vez aprobado el subsidio, el beneficiario retira los medicamentos en cualquier farmacia adherida a la red de PAMI, siempre con receta emitida por un profesional del sistema. Los veteranos de la guerra del Atlántico Sur cuentan con un acceso diferenciado: pueden solicitar el beneficio sin cumplir los requisitos generales, aunque deben completar igualmente el procedimiento administrativo correspondiente.
PAMI contempla además una vía de reconsideración para aquellos afiliados que superan el tope de ingresos pero destinan al menos el 15 por ciento de su haber previsional mensual al pago de medicamentos. En esos casos, la obra social evalúa una escala de vulnerabilidad sociosanitaria (un indicador que pondera carga de enfermedad, composición del hogar y gastos en salud) y puede disponer la cobertura total de manera excepcional. La normativa aclara que, para solicitudes que superen los seis medicamentos cubiertos automáticamente, la definición queda en manos del Nivel Central del organismo.
Hasta el cierre de esta nota, PAMI no respondió consultas sobre los plazos promedio de aprobación del subsidio en las distintas UGL del país ni sobre la cantidad de afiliados que accedieron al beneficio durante 2026. Tampoco se difundieron datos actualizados respecto del stock de medicamentos cubiertos en las farmacias adheridas ni sobre eventuales demoras en la reposición de tratamientos crónicos, puntos que resultan sensibles para una población adulta mayor que, en muchos casos, depende de manera exclusiva de esta cobertura para sostener sus tratamientos.
