Real Madrid se quedó mudo en el cierre y perdió por un punto en su debut en la Euroliga
El Merengue entró al último tramo ganando 77-71, no anotó en los últimos tres minutos y cayó 78-77 ante Dubai Basketball en Emiratos Árabes. Campazzo sumó 6 tantos y Deck se fue sin convertir.
El tiro no entró y se terminó la historia. El Merengue perdió 78-77 frente a Dubai Basketball en su estreno en la Euroliga, después de haber dominado el partido durante casi 38 minutos. Andrés Feliz tuvo la última bola en las manos, pero su lanzamiento no encontró el aro y el conjunto de Pedro Martínez se quedó con las manos vacías en Emiratos Árabes.
Lo vimos todos: en los últimos tres minutos el Real Madrid dejó de anotar. Hasta ese momento ganaba 77-71, con una diferencia de seis puntos que parecía suficiente. Pero el equipo local se vino, metió un parcial de 7-0 y dio vuelta un encuentro que se le había escapado desde el primer cuarto.
Los argentinos y el resto del plantel
- Campazzo jugó casi 18 minutos, aportó 6 puntos y repartió 2 asistencias, sin poder meterse en el momento decisivo.
- Deck estuvo 16 minutos en cancha y se fue sin convertir, una postal que duele porque el tanque siempre aparece.
- Los goleadores del Madrid fueron Timothé Luwawu-Cabarrot y Théo Maledon, con 11 tantos cada uno, aunque ninguno pudo romper la sequía final.
- Del otro lado, Bacon fue una bestia: terminó con 24 puntos y manejó la remontada local desde el goleo.
El arranque había sido todo Madrid. El Merengue revirtió un inicio complicado y se fue al vestuario ganando 44-33, con una máxima de 11 que mostraba dominio absoluto. La segunda mitad cambió el clima: Dubai ajustó la defensa, encontró a Bacon en manos aisladas y limó punto a punto hasta meterse de lleno en el partido.
Lo más llamativo es el contexto: el Madrid llegaba como subcampeón continental y con un antecedente inmediato favorable, porque hacía siete días le había ganado al mismo Dubai Basketball en la Supercopa. Esta vez la historia fue al revés y deja al equipo español con el sinsabor de un cierre en el que no pudo resolver cuando tenía todo a favor.
