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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Reutilizar el pollo cocido: claves para armar una tarta casera con lo que hay en la heladera

La carne que sobra de una comida anterior admite combinaciones con calabaza, choclo, cebolla o espinaca, y puede cubrirse con una masa de tres ingredientes o con una tapa comprada.

Por Claudia GuitiánTurismo · · hace 24 d
Reutilizar el pollo cocido: claves para armar una tarta casera con lo que hay en la heladera

Una tarta ofrece la posibilidad de resolver otra comida con el pollo que quedó guardado en la heladera y, al mismo tiempo, aprovechar distintos vegetales que también esperan turno en la cocina. La carne puede provenir de pechuga o de pata muslo, ya sea hervida como cocinada al horno, a la parrilla o salteada, de modo que reutilizarla evita una nueva compra del ingrediente principal y colabora con la reducción del desperdicio dentro del hogar.

Combinaciones posibles para el relleno

  • Calabaza asada junto con queso, para lograr una mezcla cremosa que se integra bien con el pollo desmenuzado.
  • Granos de choclo amarillo combinados con crema de choclo blanco, un relleno con texturas desparejas.
  • Cebolla como base de una versión sencilla, con pocos ingredientes.
  • Zanahoria, espinaca, zapallito y morrón cortados en tiras o en cubos, para sumar volumen a la preparación.
  • Puré de berenjena, de morrón, de calabaza o de batata como acompañamiento de la carne, con queso, huevo o crema para unir los componentes.

Antes de armar la tarta, conviene revisar la humedad de la carne. El pollo cocido tiende a perder agua durante la cocción y puede endurecerse, sobre todo cuando llega del horno o de la parrilla. Una vez cortada en cubos o desmenuzada, se recomienda saltearla con cebolla y morrón. Si el conjunto queda seco, unas gotas de agua incorporadas durante ese paso colaboran para que la carne conserve su ternura y el relleno no se seque en el horno.

Masa casera y condimentos

La cubierta admite dos caminos: una tapa comprada, lista para llevar al horno, o una masa preparada en casa. Para esta última, una de las proporciones sugeridas es de dos tazas de harina por una taza de líquido, repartida entre agua y aceite, una combinación que da como resultado una base de textura más arenosa. Prepararla en la cocina también abre la puerta a sumar condimentos como orégano, ajo en polvo, ají molido o semillas, de manera que tanto la masa como el relleno terminan de definirse según lo que haya disponible en la alacena y la heladera.

CG

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