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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Río de Janeiro, en la cima del mapa regional: dos miradores, un puerto renovado y una mesa con vistas

La ciudad brasileña concentró el 38 por ciento de las reservas aéreas internacionales hacia Brasil en el primer trimestre de 2026, según Embratur. Más allá de Copacabana e Ipanema, el recorrido ofrece el Cristo Redentor y el Pan de Azúcar, la zona portuaria transformada tras los Juegos de 2016 y una oferta gastronómica que va de la cocina asiática a la francesa y la italiana. La nota repasa tarifas, horarios, obras en marcha y los datos clave para organizar la visita.

Por Claudia GuitiánTurismo · · hace 32 d
Río de Janeiro, en la cima del mapa regional: dos miradores, un puerto renovado y una mesa con vistas

Río de Janeiro volvió a posicionarse como la puerta de entrada más convocante de Brasil para el turismo internacional. De acuerdo con los registros de la Agencia Brasileña de Promoción Internacional del Turismo, el estado carioca captó el 38 por ciento de las reservas aéreas internacionales emitidas con destino al país durante los primeros tres meses de 2026, lo que representa un crecimiento del 14 por ciento frente al mismo período del año anterior. La cifra confirma una tendencia que las autoridades del sector vienen observando desde la salida de la pandemia y que se retroalimenta con la diversidad de atractivos que la ciudad ofrece más allá de sus playas emblématiques.

Dos miradores para leer la geografía carioca

El Cristo Redentor y el Pan de Azúcar constituyen los dos puntos elevados que permiten reconstruir, desde el aire, la silueta de Río de Janeiro. El primero se alza en la cima del cerro Corcovado, en el corazón del Parque Nacional da Tijuca, a 700 metros sobre el nivel del mar. Desde ese mirador, que funciona como balcón natural de la ciudad, se obtiene una panorámica continua que abarca la laguna Rodrigo de Freitas, el trazado de las playas, los morros que definen el relieve local y la bahía de Guanabara en toda su extensión. La visita, no obstante, presenta un cambio operativo que el viajero debe considerar antes de reservar: las escaleras mecánicas del monumento se encuentran en obras hasta mayo de 2027, el tramo final exige subir 80 escalones a pie y el cupo diario de visitantes se redujo a la mitad. El acceso en tren cuesta 26 dólares y la reserva anticipada resulta imprescindible para garantizar el ingreso.

El segundo gran mirador es el Pan de Azúcar, al que se accede mediante los bondinhos, los tradicionales teleféricos que realizan una escala intermedia en el Morro da Urca antes de alcanzar los 396 metros de altura. Desde la cima, la perspectiva se invierte respecto del Corcovado y aparecen en primer plano la bahía de Botafogo, la línea de Copacabana y el conjunto de la bahía de Guanabara, con Niteroi como telón de fondo.

La zona portuaria que dejaron los Juegos de 2016

En el frente costero, el Boulevard Olímpico concentra la renovación urbana que transformó la zona portuaria a partir de los Juegos Olímpicos de 2016. El sector incorporó espacios peatonales,Equipamientos culturales e intervenciones artísticas que cambiaron la fisonomía de un área históricamente vinculada a la actividad naval. En la Praça Mauá se levanta el Museu do Amanhã, inaugurado en 2015 con un diseño firmado por el arquitecto español Santiago Calatrava. La propuesta del museo gira en torno al futuro del planeta, la sustentabilidad y el cambio climático, y propone un recorrido que combina ciencia, tecnología y reflexión sobre las consecuencias de las decisiones humanas sobre el entorno.

La oferta gastronómica: rooftop asiático, cocina francesa e italiana frente al Atlántico

La dimensión gastronómica suma otro capítulo al recorrido. En el centro de la ciudad, el rooftop Xian ofrece cocina asiática y japonesa con vistas panorámicas que permiten contemplar la silueta urbana desde las alturas. En el barrio de Leblon, sobre la Avenida Niemeyer y con acceso directo al Atlántico, el restaurante L'Étoile trabaja la cocina francesa bajo la conducción del chef Jean Paul Bondoux, vinculado al establecimiento desde 2014. El italiano Bene completa la oferta del mismo sector con una carta centrada en pastas, pescados y mariscos.

Acceso al Cristo Redentor en tren: 26 dólares por persona. Cupo diario reducido a la mitad por obras en las escaleras mecánicas, vigentes hasta mayo de 2027. Reserva anticipada imprescindible. Subida final al monumento: 80 escalones a pie. Teleférico al Pan de Azúcar: combinación de tramos con escala en el Morro da Urca hasta los 396 metros de altura. Museo do Amanhã: ingreso en la Praça Mauá, edificio diseñado por Santiago Calatrava, orientado a sustentabilidad y cambio climático.

La información oficial sobre atractivos, tarifas y condiciones de visita se encuentra disponible en los portales de Embratur y de la Prefectura de Río de Janeiro. Se recomienda a los viajeros consultar con anticipación el estado de las rutas de acceso a los morros y los avisos meteorológicos, en especial durante los meses de verano, cuando las lluvias intensas pueden afectar la visibilidad desde los miradores y la-operatoria de los teleféricos.

CG

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