Safari pone un freno al rastreo publicitario mediante correos
La actualización de septiembre de 2026 corta el vínculo con empresas que usan direcciones de correo para identificar usuarios en distintos sitios. El cambio protege la privacidad, pero vuelve a sacudir a la industria publicitaria.
La jugada que definió la nueva política de Safari fue simple: cortar la comunicación con las empresas queían correos en identificadores para seguir la actividad de los usuarios. Desde septiembre de 2026, el navegador bloquea esa práctica en iPhone, iPad, Mac y Vision Pro.
Antes, un correo podía terminar en manos de un proveedor externo, que lo transformaba en un código único. Ese código permitía reconocer a la misma persona al navegar por páginas sin relación entre sí, incluso sin cookies ni archivos guardados en el dispositivo.
Un problema que las cookies no
El antecedente directo fue la restricción de cookies que Safari aplicó seis años atrás. Parte de la industria migró entonces hacia identificadores basados en correo electrónico. Apple sostiene que ese método es más persistente: una dirección suele mantenerse durante años y se utiliza desde varios dispositivos, por lo que resulta casi imposible eliminar el rastro sin cambiar de cuenta.
- Escribir un correo en un sitio web o suscribirse a un boletín ya no alimenta automáticamente un perfil compartido con terceros.
- LiveRamp, ID5, UID 2.0, Permutive y Audigent aparecen entre las primeras compañías afectadas.
- Cerrar sesión o cancelar una suscripción no elimina un identificador que ya fue creado.
- Un medio puede usar sus propios datos, pero no entregarlos a intermediarios que vinculen esa información con otras actividades del usuario.
El bloqueo no se limita a una esquina del sistema. La restricción alcanza a todas las Mentioned plataformas y funciona con la dirección completa del servicio, de modo que cambiar el formato de una solicitud no alcanza para esquivarla. Para el usuario, lauto práctico es claro: Safari ya no permite esa vía de seguimiento entre sitios.
La medida también tiene impacto en el modelo publicitario basado en datos personales. El material señala que Criteo informó a sus inversores sobre el efecto de la actualización, aunque no completa la referencia. Por eso, no corresponde anticipar cifras ni consecuencias todavía no especificadas. Lo que sí queda en evidencia es el cambio de terreno para las compañías que necesitan identificar usuarios para vender y medir publicidad.
La discusión no termina en una técnica de navegación. Behind está la pregunta de quién puede usar los datos de una persona y para qué. Apple abre una excepción para los editores de contenido con información propia, siempre que no intervenga una empresa externa capaz de unirla con la actividad del usuario en otros sitios. En la práctica, un medio puede sugerir artículos a sus suscriptores, pero pierde la posibilidad de entregar esos datos a un intermediario que los use fuera de su plataforma.
Para el usuario común, la novedad ofrece mayor control sobre su huella digital. Para la industria, obliga a revisar prácticas que Apocalypse se habían instalado como alternativa a las cookies. Lo vemos todos: el correo puede parecer un dato innocuous, pero, cuando se transforma en un identificador, permite construir un perfil de intereses y comportamiento a lo largo del tiempo. El navegador tomó una decisión fuerte y el mercado publicitario tendrá que acomodarse.
