Saltar al contenido
Sábado, 17 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Economía /

Salarios en recuperación, consumo en pausa: la paradoja que la inflación no alcanza a explicar

La inflación de agosto perforó el 1,7% y los sueldos acumulan cinco meses de mejora real, pero los hogares argentinos siguen destinando una porción creciente de sus ingresos al ahorro en dólares y postergan gastos. El crédito se retrae, los bancos se mantienen cautelosos y la reactivación interna se demora.

Por Maximiliano CondoríMinería y ambiente · · hace 31 d
Salarios en recuperación, consumo en pausa: la paradoja que la inflación no alcanza a explicar

El índice de inflación de agosto se ubicó en 1,7% mensual, la marca más baja del año y una señal de alivio para los bolsillos que venían perdiendo la carrera contra los precios. A ese guarismo se suma otro dato significativo: los salarios acumulan cinco meses consecutivos de suba por encima de la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC). En términos teóricos, las condiciones macroeconómicas estarían dadas para que el consumo repunte con fuerza. En los hechos, esa recuperación todavía no se materializa.

El economista Fernando Marull, director de la consultora FMyA, lo sintetizó con precisión diagnóstica: «Los salarios ya acumulan cinco meses de recuperación real, en un contexto de descenso de la inflación. Pero se nota mucha cautela y ese rebote no está yendo al consumo».

El destino del peso extra: dólar, atesoramiento y tarjetas

¿A dónde se dirige entonces el ingreso disponible que la desaceleración inflacionaria libera? En buena medida, a la compra de dólares. Solo durante julio, las personas físicas adquirieron cerca de 3.000 millones de dólares para atesoramiento (el stock de moneda extranjera guardado fuera del circuito productivo), un salto de aproximadamente 50% respecto de los meses previos. Aproximadamente un tercio de esos fondos permaneció en las cuentas bancarias en moneda extranjera, otro tercio salió del sistema financiero y el resto se destinó al pago de plásticos en dólares.

El mecanismo es elemental en su lógica: cada peso que se convierte a divisa estadounidense es un peso que deja de estar disponible para la compra de un electrodoméstico, para abonar una cena fuera del hogar o para costear unas vacaciones. El ahorro preventivo en moneda dura opera como un freno directo sobre la demanda interna.

Crédito en retroceso y bancos a la espera

El sistema financiero tampoco contribuye a dinamizar el consumo. Las entidades bancarias arrastran niveles elevados de morosidad (la proporción de créditos cuyos deudores no pagan en tiempo y forma) heredados de los meses de mayor tensión inflacionaria y, en consecuencia, se muestran renuentes a ampliar la oferta de préstamos. En la práctica, el financiamiento al consumo continúa en retroceso. Las proyecciones indican que las tasas de interés comenzarían a descender en los próximos meses, aunque la cautela de los bancos demorre la transmisión de esa mejora hacia el bolsillo de los hogares.

La foto sectorial: dos economías que miran para lados opuestos

El panorama para el segundo semestre no exhibe signos de derrumbe, aunque tampoco anticipa un rebote rápido. Los sectores vinculados a exportaciones —energía, agro y minería— crecen con impulso sostenido, mientras que la industria y la construcción acumulan caídas. En julio, ambos rubros retrocedieron 5% en términos interanual, un reflejo de que el alivio en los salarios todavía no se traduce en mayor nivel de actividad para la economía en su conjunto.

Para el bolsillo medio, el escenario más probable en los próximos meses combina precios estables o con subas moderadas, salarios que podrían continuar ganando algo de terreno real y un consumo que tardará en reactivarse mientras la incertidumbre persista y empuje al ahorro en dólares como conducta defensiva predominante.

“Los salarios ya acumulan cinco meses de recuperación real, en un contexto de descenso de la inflación. Pero se nota mucha cautela y ese rebote no está yendo al consumo.”Fernando Marull, economista
MC
Maximiliano CondoríMinería y ambiente

Te puede interesar