Sasha vuelve a la pista y no quiere regalarle nada a nadie: la bielorrusa pasó a la siguiente ronda en Pekín
Aryna Sabalenka reapareció tras la caída en el US Open y barrió a la mexicana Renata Zarazúa por 6-1 y 6-3 en apenas una hora. La checa Nikola Bartunkova será su próximo escollo, en un torneo donde la número dos del mundo busca acercarse a la cima del ranking que ahora ocupa Elena Rybakina.
Lo vimos todos. En su primer partido después del golpe en Nueva York, la bielorrusa salió a la cancha china con esa cosa que tiene cuando se enoja con el mundo: la mandíbula apretada, el drive comiendo la bola, la zurda de Zarazúa sin respuestas. Seis games a uno en el primer set, seis a tres en el segundo y a la bolsa. En una hora dos minutos, Sasha dejó claro que el traspié del US Open ya quedó atrás.
El regreso después de 99 semanas en la cima
Sabalenka llegó a Pekín como número dos del mundo. La perdieron la corona tras 99 semanas arriba de todas y se la quedó Elena Rybakina, que además se llevó el título en Flushing Meadows. La rusa, digo, kazaja, la que le compite. El caso es que la bielorrusa sabe que cada torneo que queda en el calendario es una oportunidad para sumar y empezar a recortar esa diferencia. Y lo dijo ella misma cuando se fue de Nueva York: que necesitaba volver a disfrutar. Anoche, en la pista central china, se la vio disfrutando.
- Debut: Sabalenka 6-1 y 6-3 a Renata Zarazúa, en 62 minutos.
- Próxima rival: la checa Nikola Bartunkova.
- Temporada 2025: títulos WTA 1000 en Miami e Indian Wells.
- Ranking: número dos del mundo, detrás de Elena Rybakina.
- Objetivo en Pékin: su primer título WTA 1000 en la capital china y sumar puntos para regresar a la cima antes del Masters.
La checa Bartunkova aparece en el camino como el próximo obstáculo. No será un cruce sencillo, aunque la diferencia de jerarquía entre una top dos y una jugadora que pelea por meterse en las grandes citas es notoria. Sasha ya tiene diez títulos de categoría WTA 1000 en su vitrina, pero ninguno en esta ciudad. Y eso, para una jugadora de su carácter, es un tema personal.
Mientras la maquinaria china sigue su curso, Sabalenka camina por el vestuario con la mirada puesta en diciembre. El Masters asoma en el calendario y ella quiere llegar con el número uno entre ceja y ceja. Anoche dio el primer paso. Falta mucho, pero la sonrisa volvió. Y eso, para la gente que la queremos verla ganar, alcanza y sobra.
El fixture del fin de semana la tendrá en acción el sábado o el domingo, dependiendo de cómo se acomode la jornada en Pekín. Apenas se confirme el horario, lo vas a encontrar acá. Yo, mientras tanto, me quedo con la imagen de la bielorrusa yendo a la red a saludar: esa cosa de campeona que no se compra en la farmacia. Vamos Sasha.
