Saltar al contenido
Sábado, 17 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Vida ›
Vida /

Segundo caso de hantavirus en Neuquén: la sombra de un contagio que no se repite en ningún otro lugar del mundo

Una persona identificada como contacto estrecho del joven fallecido en Zapala fue diagnosticada con la variante Andes Sur, la única del planeta con transmisión documentada entre humanos. El operativo sanitario mantiene bajo aislamiento al resto de los vínculos y refuerza las recomendaciones para zonas rurales y galpones del sur argentino.

Por Damián ChayleSociedad y vida cotidiana · · hace 43 d
Segundo caso de hantavirus en Neuquén: la sombra de un contagio que no se repite en ningún otro lugar del mundo

El sol pegaba de lleno sobre la vereda del Hospital Zonal de Zapala cuando, en medio de la mañana, el Ministerio de Salud de Neuquén confirmó lo que ya se temía: un segundo caso de hantavirus en la provincia, correspondiente a una persona que había sido identificada como contacto estrecho del primer paciente del año, un joven de 26 años que murió hace pocos días tras una internación de urgencia. El diagnóstico llegó durante el seguimiento preventivo, cuando la persona comenzó a manifestar síntomas tempranos y se activó de inmediato el protocolo: toma de muestras, internación y todas las medidas de bioseguridad que el caso amerita. El Laboratorio Central de la provincia confirmó el resultado y, desde entonces, el paciente permanece internado en Zapala en estado estable, con monitoreo permanente del equipo médico.

La variante que preocupa a toda la Patagonia

Lo que vuelve especialmente sensible a este brote no es únicamente la enfermedad en sí, sino el tipo de virus que circula en la zona. En la Patagonia argentina está presente la variante Andes Sur, que se distribuye entre Neuquén, Río Negro y Chubut, y que tiene un dato que la hace única en el mapa sanitario mundial: es la única variante de hantavirus en la que está documentada la transmisión entre personas. Eso sucede cuando hay convivencia estrecha o exposición directa durante las primeras etapas del cuadro clínico, lo que obliga a un trabajo minucioso de rastreo de cada vínculo del paciente confirmado.

A raíz de este nuevo diagnóstico, el resto de los contactos identificados continúa en aislamiento domiciliario estricto, con seguimiento activo y pasivo a cargo de la Dirección Provincial de Epidemiología. El operativo sanitario reconstruyó los vínculos desde el momento mismo en que se produjo el fallecimiento del primer caso, un trabajador rural de la Región del Pehuén que había ingresado al Hospital de Aluminé con fiebre superior a los 38 grados, dolores musculares, dificultad respiratoria y un fuerte dolor abdominal. Su cuadro se agravó en pocas horas y murió en la terapia intensiva de Zapala tras un paro cardiorrespiratorio. Según contó a este portal la directora del Hospital de Aluminé, desde el inicio se aisló de manera preventiva a 15 personas, y todas ellas permanecen bajo observación.

Cómo se contagia y qué hacer para prevenirlo

El hantavirus se transmite principalmente por inhalación de partículas contaminadas con saliva, heces u orina del roedor colilargo, el reservorio habitual de la enfermedad en la zona andina. Los espacios cerrados y mal ventilados concentran el mayor riesgo, sobre todo galpones, depósitos y habitaciones que permanecieron cerrados durante largos períodos, donde las secreciones del animal pueden haberse acumulado sin que nadie lo note. El síndrome cardiopulmonar que provoca comienza con fiebre, dolores musculares y cefalea, síntomas que en las primeras horas pueden confundirse fácilmente con una gripe común o con otras infecciones estacionales, pero que en algunos casos avanza con rapidez hacia una insuficiencia respiratoria grave.

  • Ventilar durante al menos 30 minutos galpones, cabañas y cualquier espacio cerrado antes de ingresar.
  • Evitar barrer en seco superficies donde puedan haberse acumulado excretas de roedores; lo recomendable es humedecer previamente.
  • Mantener la basura en recipientes cerrados y alejados de la vivienda para no atraer roedores.
  • Sellar rendijas y orificios en paredes, techos y pisos para impedir el ingreso del colilargo.
  • Consultar de inmediato al centro de salud más cercano ante fiebre, dolores musculares o dificultad respiratoria, especialmente si se tuvo exposición a zonas rurales o de monte.

Acá arriba, en la línea cordillerana que va de Aluminé a Zapala, la gente sabe bien que un caso de hantavirus no se mide solo por la atención médica del paciente internado, sino por la cantidad de vecinos que quedan en observación. Por eso el operativo se montó con la seriedad de quien conoce lo que esta variante es capaz de hacer cuando encuentra una convivencia estrecha. Roberto, vecino de Aluminé que trabaja en el mismo establecimiento rural donde se desempeñaba el joven fallecido, me decía esta mañana, con la voz todavía golpeada por lo que vivió la comunidad en los últimos días: «Acá nos cuidamos entre todos, porque sabemos que el virus no avisa y lo que pasó con nuestro compañero nos pegó muy fuerte». Y en esa frase, me parece, está la síntesis exacta de lo que atraviesa hoy la Región del Pehuén: la necesidad de no bajar los brazos y de sostener, entre todos, una vigilancia que por ahora, gracias al seguimiento estricto, parece estar dando resultados.

DC
Damián ChayleSociedad y vida cotidiana

Te puede interesar