Seis años después, Celine Dion volvió a cantar en París y no pudo contener el llanto
La cantante canadiense reabrió su carrera con una residencia de 16 fechas en el Plenitude Arena, tras el diagnóstico de síndrome de la persona rígida que la había obligado a bajarse de los escenarios. Emocionada hasta las lágrimas, resumió la noche con una frase: "Acabo de cumplir un sueño".
A seis años de su última presentación en vivo, Celine Dion regresó a los escenarios en París y la noche le jugó una mala pasada a su propia compostura. La canadiense subió al escenario del flamante Plenitude Arena, a las afueras de la capital francesa, para abrir una residencia de 16 funciones que se extenderá entre septiembre y octubre de 2026, con otras diez fechas ya confirmadas para mayo de 2027. Y apenas alcanzó a entonar las primeras notas de "On ne change pas", uno de sus clásicos en francés, la emoción la desbordó: tuvo que detenerse, secarse los ojos y pedirle al público que la disculpe.
Frente a un auditorio que la ovacionaba de pie, Dion intentó justificarse con una sonrisa húmeda: "Me había prometido no llorar. No cumplo mis promesas". Y enseguida, ya recomponiéndose, agregó con la voz todavía entrecortada: "Pero estoy muy feliz de verlos a todos. Los extrañaba. Voy a cantar para ustedes sin llorar". La imagen recorrió el mundo en cuestión de minutos: la artista de Quebec,dueña de una de las voces más prodigiosas de la música popular de las últimas cuatro décadas, quebrándose de emoción en su propia rentrée.
El regreso después del diagnóstico
El paréntesis que se cierra esta semana en París había comenzado en 2022, cuando la cantante reveló públicamente que le habían diagnosticado el síndrome de la persona rígida, una enfermedad neurológica y autoinmune poco frecuente que compromete el control muscular y puede provocar espasmos severos. La condición la obligó a cancelar una gira completa y a mantenerse lejos de los escenarios durante años, en un proceso que ella misma describió como largo y doloroso.
“Al convivir con ello día tras día, he llegado a aceptarlo. Y he decidido convertirlo en mi razón de vivir.”Celine Dion
Durante el concierto, la artista habló del camino recorrido para aprender a convivir con la enfermedad, agradeció el acompañamiento recibido en ese período y recordó el compromiso que se había impuesto con su público: "Prometí volver, regresar a los escenarios. Así que aquí estoy: cantando para ustedes y para mí, ¡cantando en vivo!". También se tomó un momento para repasar lo que significa volver a subirse a un escenario después de tanto tiempo, y lo resumió en una de esas frases que quedarán asociadas a la noche.
La agenda que viene
En la despedida del primer show, Dion eligió cerrar como había empezado: con la voz tomada y el corazón expuesto. "Muchas gracias. Acabo de cumplir un sueño", dijo, y dejó la sala en silencio antes de que volviera a estallar la ovación. Para una artista que construyó su carrera sobre el control absoluto de su instrumento, llorar en el escenario fue, paradójicamente, la manera más auténtica de decir que había vuelto.
Yo, que la seguí desde los tiempos de "My Heart Will Go On" y la vi llenar estadios en cada gira, confieso que verla quebrarse en el primer minuto del reencuentro me reconcilió con algo que a veces olvidamos: que hasta las voces más formidables del planeta son, ante todo, personas. Y que un regreso así, después de seis años y contra los pronósticos médicos, se festeja aunque sea con lágrimas.
