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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Septiembre en la mesa: el tomate que ardió y la lechuga que aflojó

La canasta de alimentos y bebidas cerró el mes con una suba del 2%, pero por dentro hubo movimientos opuestos: mientras el tomate redondo se disparó más del 34%, la lechuga bajó 11,5% y el pan de molde recortó 8,6%. Un recorrido por los productos que más pesaron en el bolsillo y por lo que todavía el Estado no termina de resolver.

Por Norma SeguraVitivinicultura y campo · · hace 3 d
Septiembre en la mesa: el tomate que ardió y la lechuga que aflojó

Salgo a recorrer la verdulería temprano y el aire todavía tiene esa frescura que anuncia que el calor de octubre empieza a asomarse, aunque todavía sin apretar del todo. Para el tomate, este septiembre fue un mes de esos que el productor prefiere no recordar: el kilo pasó de 3.011,77 a 4.036,58 pesos, un salto del 34,1% que ningún bolsillo absorbió de buen grado. La cebolla le siguió de cerca, con un 24,6% de aumento que la llevó a 2.696,23 pesos por kilo, y la papa y el zapallo anco redondearon un cuarteto de verduras que, del surco a la góndola, llegaron con subas de dos dígitos que reconfiguraron la lista del mes.

El INDEC informó que la canasta de alimentos y bebidas cerró septiembre con un alza del 2% a nivel nacional, en un marco donde la inflación general del mes se ubicó en 1,9%. Los precios estacionales treparon 2,9%, por encima de la inflación núcleo, que se quedó en 1,7%, mientras los regulados —donde entran las tarifas de gas, electricidad y medicina prepaga— avanzaron 2,3%. En lo que va del año, el índice acumula 23,6%, y la comparación interanual contra septiembre de 2025 marcó 33,4%.

Los que más subieron y los que aflojaron

  • Tomate redondo: +34,1%, a 4.036,58 pesos el kilo.
  • Cebolla: +24,6%, a 2.696,23 pesos el kilo.
  • Papa: +12,5%, a 2.527,10 pesos el kilo.
  • Zapallo anco: +12,4%.
  • Carne de cerdo: +5,5%.
  • Limón: +5,4%.
  • Salame: +4,9%.
  • Crema de leche: +4,2%.
  • Harina de trigo común: +3,7%.
  • Lechuga: -11,5%, a 3.634,20 pesos el kilo.
  • Pan de molde de 390 gramos: -8,6%, a 3.308,31 pesos.
  • Banana: -8,5%.
  • Yogur firme de 195 gramos: -5%.
  • Batata: -3,3%.
  • Pan francés tipo flauta: -1,9%.
  • Fideos secos: -1,2%.

En el segmento de las carnes, el comportamiento fue dispar: mientras el cerdo, el salame, el salchichón y la salchicha viena mostraron subas de entre 1,9% y 5,5%, los cortes frescos de carne vacuna retrocedieron 0,4% y el pollo entero apenas se movió 0,2%. Entre las frutas, el limón subió 5,4%, la naranja 3,1% y la manzana deliciosa 1,6%. En lácteos, la leche entera en sachet avanzó 3,1%, la crema 4,2% y los quesos cremoso y pategrás 1,9% cada uno, mientras que el yogur firme fue de los pocos que bajaron, con un recorte del 5%. En productos de limpieza también hubo alivio: el jabón en polvo descendió 0,8% y el detergente junto con la lavandina retrocedieron 1%.

Por regiones, el Gran Buenos Aires y la zona pampeana registraron subas del 2%, en línea con el promedio nacional, mientras que la Patagonia volvió a mostrar el incremento más bajo del país, con 1,4%. La inflación núcleo, que es la que mira con más atención el Ministerio de Economía porque descuenta estacionalidad y regulados, estuvo traccionada principalmente por comidas fuera del hogar y medicamentos, dos rubros que pesan cada vez más en el gasto de las familias de entre 40 y 60 años que, como yo, todavía tratamos de estirar el sueldo hasta fin de mes sin resignar calidad.

Lo que September deja a la vista, más allá de los números, es una pulseada que se repite: el productor enfrenta suba de insumos, logística y eventualmente eventos climáticos que encarecen la cadena del surco a la góndola, y el consumidor termina descifrando, semana a semana, qué producto conviene comprar antes de que vuelva a saltar. Detrás del tomate que ardió y de la lechuga que por una vez aflojó, hay un esquema de formación de precios que el Estado todavía no termina de ordenar: ni estabiliza la oferta ni transparenta los márgenes de la intermediación, y mientras tanto la mesa de los argentinos sigue dependiendo de cómo venga la próxima cosecha.

NS
Norma SeguraVitivinicultura y campo

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