Totti deja la cancha y se sienta en el banco del básquet romano
El máximo ídolo de la Roma de fútbol se suma como asesor institucional a Maxima Roma, el nuevo club de básquet de la capital italiana. Tendrá voz en lo deportivo, lo social y la relación con los hinchas.
Lo vimos todos. La imagen del diez de la Roma colgando los botines quedó hace rato, pero ahora hay que imaginárselo de traje, sentado en una oficina y hablando de triples, rebotes y estrategias de marketing. Sí, amigos: Francesco Totti vuelve al deporte, pero esta vez sin picar penales en el último minuto.
Un paso más allá de la foto
La incorporación no es decorativa ni un simple sello de famosos. El club lo presentó como asesor institucional con poder real: tendrá injerencia en la estructura deportiva, en el crecimiento de la base de seguidores y en los programas de responsabilidad social que la entidad piensa empujar en los barrios romanos.
El propio Totti se tomó un momento para explicar por qué aceptó sumarse a un proyecto ajeno al fútbol: tenía ganas de morder algo nuevo, un reto distinto al que transitó durante dos décadas con la camiseta giallorossa. La frase la dijo él y se la transmitió al club en su primera charla formal como nuevo asesor.
“Tenía hambre de nuevos retos y sentí el deseo de asumir uno nuevo. El rol y, sobre todo, el proyecto que me ofrecieron me convencieron de inmediato.”Francesco Totti
El club no se guarda nada y pide compromiso
- Maxima Roma es una entidad nueva en el básquet de la capital italiana y se apoya en Totti para construir identidad propia.
- El presidente Paul Matiasic aclaró que la presencia del exfutbolista no es simbólica y apuntó a un proyecto que convoque a toda la ciudad.
- El club buscará aprovechar el reconocimiento del Diez para acortar la distancia con una hinchada acostumbrada a verlo solo en el fútbol.
- Totti tendrá participación directa en decisiones deportivas, en el área social y en el vínculo con los simpatizantes.
Lo del Diez en la cancha ya lo sabemos de memoria: 786 partidos, 307 goles, 20 años con la cinta de capitán, cinco títulos con la Roma, una Bota de Oro europea en 2007 y el título del mundo en Alemania 2006 con la selección italiana. Ahora, a los 49, se prueba en un escritorio. La vara es alta, pero el nombre arrastra multitudes en cada rincón de la ciudad eterna.
Maxima Roma se juega una carta fuerte: usar el magnetismo de una leyenda del fútbol para ganar lugar en un básquet italiano que no siempre mira hacia la capital. La apuesta es de las grandes, y la primera prueba será ver si el carisma de Totti se traduce en socios, tribunas llenas y un club con apellido propio dentro del deporte romano.
