Tres películas, tres mundos: el catálogo de Filmin que vuelve a poner a Dreyer, Kubrick y Coppola en pantalla
Un juicio en la Francia medieval, el vértigo de la guerra fría y la saga de una familia italoamericana abren la puerta a un recorrido que también pasa por Keaton, Fritz Lang e Ida Lupino. Una guía para elegir qué clásico volver a ver esta semana.
Quiero arrancar por el clima, porque siempre que uno se sienta frente al catálogo de una plataforma de streaming es como asomarse a una bodega después de una tormenta: hay mucho para revisar, pero conviene ir despacio. En este caso, Filmin ordenó parte de su grilla de clásicos alrededor de tres películas que funcionan como puerta de entrada a tres cinematografías muy distintas, y vale la pena recorrerlas con tiempo, del surco a la góndola del espectador.
La primera de esas puertas es La pasión de Juana de Arco, la película de 1928 que Carl Theodor Dreyer construyó casi como un documental sobre un juicio del siglo XV. La dirección pertenece al realizador danés y el reparto reúne a Maria Falconetti, Eugene Silvain, Maurice Schutz, Michel Simon y Antonin Artaud, en una propuesta donde los rostros de los intérpretes ocupan el centro de la escena y el relato se va armando a partir de los interrogatorios y las miradas.
La sátira que imagina el fin del mundo
La segunda puerta lleva la firma de Stanley Kubrick. ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú, de 1964, toma el pánico nuclear de la guerra fría y lo convierte en sátira, con Peter Sellers, George C. Scott, Sterling Hayden, James Earl Jones y Keenan Wynn como elenco. La película trabaja sobre la pregunta de qué pasa cuando un general fuera de control puede apretar un botón y arrastrar al planeta, y lo hace con humor, que es la manera que eligió Kubrick para abordar un escenario que, visto desde hoy, sigue incomodando.
“La combinación de sátira y catástrofe imaginada fue, en su momento, una manera de discutir la política de disuasión nuclear sin recurrir al panfleto, y por eso la película sigue siendo una referencia cada vez que se discute el género.”Norma Segura, sección Vitivinicultura y campo
Una familia, un sueño y una puesta en escena
La tercera entrada es El padrino, de Francis Ford Coppola, con Al Pacino, Marlon Brando, Robert Duvall, James Caan y Diane Keaton. La película narra la historia de una familia itanoamericana y, al mismo tiempo, discute de qué está hecho el sueño americano: trabaja los contrastes de luz entre interiores lujosos y pasillos oscuros, y ofrece una representación estilizada de la violencia que se volvió modelo para decenas de películas posteriores.
- Carl Theodor Dreyer, con La pasión de Juana de Arco (1928), biografía y cine de juicio.
- Stanley Kubrick, con ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (1964), sátira sobre el pánico nuclear.
- Francis Ford Coppola, con El padrino, saga familiar y discusión del sueño americano.
- Buster Keaton, con una comedia que incorpora elementos fantásticos.
- Fritz Lang, con una propuesta de ciencia ficción vinculada al expresionismo alemán.
- Ida Lupino, con una película de 71 minutos donde la tensión queda concentrada dentro de un auto.
El recorrido por el catálogo permite ordenar la búsqueda por género, por director o por elenco, y eso es una ventaja a la hora de sentarse a elegir. Como suele pasar con las bibliotecas de cine, la pregunta nunca es tanto qué hay disponible sino por dónde se quiere empezar, y en este caso las tres películas que encabezan la selección funcionan como un buen mapa para entrar.
Ahora bien, más allá de lo que ofrece la plataforma, lo que el Estado todavía no resolvió es cómo hacer para que este tipo de catálogos de cine clásico llegue con mayor facilidad a las escuelas y a los cines de barrio del interior, donde muchas de estas películas siguen siendo conocidas de oídas pero nunca vistas en pantalla grande. Mientras eso no se discuta en serio, la selección de Filmin queda como una oportunidad individual, y eso, en un país con la tradición audiovisual que tiene la Argentina, es al menos una cuenta pendiente.
