Un pasaje de Núñez concentra cinco especialidades artesanales bajo el mismo techo y se consolida como polo gastronómico del barrio
En 200 metros cuadrados del Pasaje Río Piedras, Martín Posternak reúne pastificio, panadería, charcutería de producción propia, pastelería y despacho de comidas calientes, con fines de semana que hacen cola hasta la vereda.
En el corazón de Núñez, a apenas dos cuadras de la Avenida del Libertador, el Pasaje Río Piedras se transformó desde septiembre pasado en un punto de referencia gastronómica para los vecinos del barrio. Allí, en un local de 200 metros cuadrados con estética industrial y cocina abierta al público, funciona un centro de producción con venta minorista que reúne cinco especialidades artesanales bajo una misma dirección.
El proyecto lleva la firma del cocinero Martín Posternak, quien tras una década al frente de un café porteño y con el título de sommelier de carne obtenido antes de la apertura, decidió apostar por una propuesta integral que combina elaboración a la vista y venta directa. Lo acompaña Emiliano Belardinelli, cocinero y charcutero, a cargo del área de embutidos.
Cinco rubros bajo un mismo techo
- Pastificio: sorrentinos, agnolotis, florentis y otras variedades frescas para llevar por caja, desde 15.000 pesos.
- Panadería: medialunas laminadas y cinco variedades de pan de elaboración diaria.
- Charcutería artesanal: salame chacarero, nduja, bresaola, guanciale y porchetta, entre otros, en porciones desde 100 gramos.
- Pastelería: tortas y postres desde 10.000 pesos.
- Despacho de comidas calientes: sándwiches, pastas, empanadas, vitel toné y tartas, disponibles en el mostrador.
Los sándwiches, que se sirven únicamente entre las 11.30 y las 15.30, se elaboran con pan de producción propia y chacinados elaborados en el mismo local. Entre las opciones más requeridas se encuentra el de milanesa de pollo, que combina pebete tostado, mayonesa, lechuga capuchina, white cheddar y pickle de pepino casero, a 19.000 pesos, y el de pastrón, preparado con pan de molde, pickles y mezcla de mostazas, a 25.000 pesos. Hay propuestas desde 14.500 pesos.
El despacho de comidas listas ofrece además pastas con salsa en bandejas de aluminio, empanadas a 4.500 pesos, pastel de papas a 15.000, vitel toné a 19.000 y una tarta de jamón y queso con cubierta de azúcar caramelizada a 11.500 pesos, una variedad que confirma la decisión de Posternak de sostener una cocina de raíz casera con terminación profesional.
Los fines de semana, la demanda supera la capacidad del local y la fila para retirar pasta fresca se extiende hasta la vereda del pasaje, un fenómeno que el cocinero atribuye a la combinación de producción propia, materia prima de calidad y la escasa oferta de propuestas similares en la zona. Hasta el momento, ni la empresa ni el área de habilitaciones del Gobierno de la Ciudad respondieron sobre los controles sanitarios y bromatológicos aplicados al establecimiento, un dato que los vecinos del pasaje consultados por este medio, como Raúl, vecino del Pasaje Río Piedras desde hace veinte años, consideran pendiente para acompañar el crecimiento del emprendimiento.
